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“La psicología del arte”

El psicoterapeuta Ruben Brandt se despierta sobresaltado. Otra vez ha tenido una pesadilla violenta concerniente a una obra de arte famosa. Harto y obsesionado con el tema, decide reunir a un grupo de peculiares pacientes suyos con el objetivo de robar aquellas pinturas reconocidas que lo trastornan y así poder copar con su “locura”.

 

El film de Milorad Krstic, -que también escribió el libreto, junto con Radmila Roczkob-, de origen húngaro y en formato de animación, nos trae una historia perspicaz que va más allá de lo meramente visible ya que encierra significados que no serán fáciles de dilucidar.

 

Cada obra, -entre las que se encuentran la Venus de Sandro Boticelli o el reconocido “Nighthawks” de Edward Hopper, por poner algunos ejemplos-, tiene un sentido en la existencia de Brandt, y arrastran conceptos que van desde la esencia del ser hasta los miedos más profundos. La terapia mental interna no ayudará del todo al sujeto, que deberá enfrentarse con sus temores cara a cara.

 

La animación 2D está muy bien cuidada a lo largo de la cinta. Las expresiones y deformaciones de los personajes dan calce también a un humor que se vislumbra además en varios momentos de diálogo y acción. Precisamente la “acción”, por decirlo de una forma coloquial, se hace presente en varias escenas. Una de las secuencias destacadas de esta índole es una persecución por las calles de la hermosa París, en los inicios de la película. La ciudad luz francesa será apenas una de tantas que aparecerán fielmente retratadas, pero es la que más trascendencia tendrá a lo largo de la trama. Las referencias del arte no serán las únicas que se vislumbrarán ya que también habrá menciones a films famosos y sus personajes.

 

Paralelamente, habrá una investigación policial una vez que el asunto del robo de las pinturas se haya expandido. La obsesión por atrapar al escurridizo malhechor no puede faltar por estos lares. Dichas inquisiciones acercarán a un particular investigador a estar muy cerca de la verdad, en donde bien puede surgir un giro en los acontecimientos.

 

Iván Kamarás le pone la voz al protagonista principal, acompañado de Gabriella Hámori, Zalán Makranczi, Gabor Nagypál, Maté Mészáros, Zsombor Jéger, Eniko Dobó y Ferenc Borbiczki, entre otros. El film está hablado en inglés y algunos intérpretes pueden variar según las versiones.

 

El interminable viaje en tren de Ruben Brandt llegó a su punto más álgido cuando vio atentada su propia vida. Tras sentir el horror en carne propia, despertó. Pero, ¿era realmente un sueño?.

 

Puntaje: 7,5 de 10

 

Guillermo Bruno