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“Un mundo sin Los Beatles sería un lugar mucho más triste”

Jack Malik es un aspirante cantante y liricista que vive con sus padres en Suffolk. La vida musical no le está trayendo muchos éxitos y se encuentra algo resignado, pese a los ánimos que le da su buena amiga y manager Ellie. Un día, mientras anda en su bicicleta, es chocado por un colectivo. En ese momento se produce un apagón mundial de 12 segundos. El joven despierta en un hospital y se siente raro al ver que nadie entiende sus referencias musicales respecto de Los Beatles. Tras tocar “Yesterday” y ver solo rostros de asombro y desconcierto, investiga y descubre que no hay registro alguno de la mítica banda de Liverpool en el universo, por lo que decide comenzar a tocar él mismo las canciones del ‘Fab Four’, logrando un enorme éxito.

El último film de Danny Boyle, escrito por el reconocido Richard Curtis y basado en una historia original del propio Curtis y Jack Barth, nos trae un peculiar relato sobre como sería un mundo sin Los Beatles y la posibilidad de reinventarlos. El guión es efectivo y progresivo y nos va narrando las vicisitudes del desconcertado protagonista, que se ve envuelto en una situación inédita a la que logra sacarle provecho, mientras copa con su propia maduración personal.

La comedia fluye naturalmente a lo largo de la cinta, con circunstancias simples que nos harán sacar una sonrisa. Un “gag” si se quiere recurrente, refiere a los otros ítems que se “extraviaron” tras el apagón, ya que por ejemplo, al no existir el conjunto inglés, tampoco existe la banda Oasis, que suele tener algunas referencias musicales a Los Beatles.

Nuestro héroe también atraviesa una crisis romántica, ya que siempre le gustó su gran amiga Ellie, pero él se ve involucrado en un universo de shows y fama, en el que ella no estará siempre invitada. La joven, por su parte, siempre esperó que Jack de ese paso que marque la diferencia, aquel que a veces es tan difícil de dar.

Son numerosas las escenas musicales del largometraje, que claramente funciona en clave homenaje a los músicos británicos. Dichas secuencias están muy bien realizadas, con la correcta voz de Himesh Patel, -el intérprete de Malik-, en todas las bellas canciones compuestas por John, Paul, George y Ringo.

En la película, además, hay una crítica por elevación al intrincado mundo de la música y sus presiones. La misma está representada en el personaje de Debra, una manager y agente que conoce al protagonista, cuyo único interés es lucrar con él al máximo, mientras lo lleva de gira por numerosos países. Ahí también se pone en juego el costo del éxito, con sus bondades y desfalcos.

El mencionado Patel realiza una buena actuación como Jack Malik. El hombre arranca su viaje como ingenuo e inseguro, pero va ganando en personalidad, sin perder su corazón interno, pese a las variadas tentaciones, y sintiendo casi la “responsabilidad” de mantener viva a la música de la banda inglesa. La requerida Lily James es Ellie Appleton, su gran amiga, cuya bondad y amplia sonrisa no se borrarán pese a los caminos que vaya tomando su compañero. Ella estará siempre para él y el sentimiento es mutuo.

El cantante Ed Sheeran aparece como si mismo en un rol con cierta trascendencia, en tanto que Kate McKinnon se mete en la piel de la férrea Debra Hammer. Completan el elenco Joel Fry, Sanjeev Bhaskar, Meera Syal, Ellise Chappel, Justin Edwards, Alexander Arnold, Sarah Lancashire y Robert Carlyle.

Precisamente, Carlyle interpreta a John Lennon en una escena casi nostálgica que nos hace reflexionar sobre los caminos de la vida, lo que cada individuo es, fue, o hizo y las consecuencias positivas y negativas de ello. La realidad es una sola, y lo cierto es que Los Beatles, fueron, son, y serán uno de los más grandiosos iconos de la música mundial.

Puntaje: 7,5 de 10

Guillermo Bruno