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“Algunos secretos no deben ser revelados”

La nefasta guerra de Irak y la invasión estadounidense a dicho país luego del horripilante ataque al World Trade Center ha traído en la última década y media, mucha tela para cortar, en formato de escritos, series y películas. Pero siempre es interesante ver otro costado de la historia.

Año 2003, Katharine Gun es una joven empleada británica en la agencia de inteligencia GCHQ. Ella suele verse constantemente ofuscada por la situación internacional y el mencionado conflicto de EEUU e Irak es un asunto que la tiene en vilo. Un día ella recibe un memorándum que implica una posible conspiración entre Estados Unidos y Gran Bretaña, y que involucra a funcionarios de la ONU para que voten a favor de la contienda. Katherine sabe que si filtra el texto armará un gran revuelo, pero la conciencia siempre suele prevalecer.

Este film, dirigido por el sudafricano Gavin Hood, está basado en los hechos verídicos que se desprenden del libro ‘The Spy Who Tried to Stop a War”, de Marcia y Thomas Mitchell. El guión está escrito por el propio Hood, junto con Gregory y Sara Bernstein. El libreto es correcto y nos va mostrando, sin salirse jamás de una línea de intrigas efectivas un tanto canónica, los pormenores de una situación muy compleja.

Podría decirse que el largometraje está separado en dos aristas. La primera consiste en el andar de las circunstancias que vive la protagonista, con sus miedos, dudas y accionar, a sabiendas de que se está metiendo en un mundo de enredos y conspiraciones, en donde el peligro acecha en cada esquina y en donde cada paso que tome será estrictamente observado.

La otra perspectiva es la de la prensa. Paralelamente a lo que sucede con Gun, un grupo de periodistas en su universo habitual de redacciones, tinta y llamados, inicia una investigación relacionada con el tema y allí, al igual que como ocurre con la susodicha, deberán tener mucho cuidado en que deciden publicar y que no. No se permiten errores, ya que si llega a haber tan solo una coma fuera de lugar, las consecuencias podrían llegar a ser nefastas.

Durante la cinta se vislumbra bastante material de archivo, en especial todo lo que tiene que ver con discursos y apariciones de personajes políticos fundamentales del momento como George W Bush, Tony Blair y Colin Powell. En la trama hay una triste mención a nuestro país, ya que la famosa Ley de Secretos Oficiales británica tuvo una modificación por parte de la primer ministro Margaret Thatcher, para evitar problemas luego de su orden del hundimiento del ARA General Belgrano en el marco de la tétrica Guerra de las Malvinas.

Keira Knightley realiza una buena y enfocada actuación como Katharine Gun. Matt Smith es Martin Bright, el periodista principal en la investigación. Él está acompañado por Matthew Goode y Rhys Ifans, que se meten en la piel de sus colegas Peter Beaumont y Ed Vulliamy. El experimentado Ralph Fiennes es el experto y metódico abogado Ben Emmerson, que ayuda a la protagonista en sus momentos más álgidos. Completan el elenco Adam Bakri, Indira Varma, Jack Farthing, Conleth Hill, Tamsin Greig, Ray Panthaki, Hattie Morahan y Jeremy Northam, entre otros.

Una poderosa nación ya se encontraba en pos de una guerra insensata. La captación de aliados para dicha contienda era una franca posibilidad. Lo que ellos nunca esperaron, fue la enjundia de una persona valiente, que podría poner en jaque todo un urdido plan.

Puntaje: 7,5 de 10

Guillermo Bruno