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“Carrera por la vida”

Año 1925. La ciudad de Nome, Alaska es víctima de un brote de difteria. El miedo brota las frías calles del sitio, con el miedo a una epidemia creciente. Existe un suero que podría poner fin a la enfermedad, pero el mismo se encuentra en tierras muy lejanas. El veterano entrenador y guía de perros de trineo Leonhard Seppala, junto con su perro Husky Siberiano Togo y su banda de canes, se prestan para el trabajo de conseguir el antídoto, que involucrará una carrera incierta por terrenos escabrosos y congelados, con la seguridad de la experiencia pero también con el temor de que el viejo animal, su dueño y los suyos, no aguanten tal faena.

Este film, dirigido por Ericson Core y escrito por Tom Flynn, es la historia real de la notable travesía realizada por un individuo y sus fieles valientes caninos en pos de salvar a un pueblo de una tragedia. El largometraje fue lanzado por Disney+, la nueva plataforma de contenidos y streaming estrenada recientemente, que promete dar lucha en el mundo de productos digitales de esta índole, cuyas variantes parecen ser cada vez mayores. Pero ese es otro cantar…

Uno de los baluartes del relato radica en la realización de la filmación de las escenas de exteriores, precisamente en los momentos en donde las durísimas condiciones climáticas comprometen a nuestros héroes en los tupidos bosques por los que deben atravesar para lograr su meta. La película se rodó en Alberta, Canadá, y curiosamente, justo para que la época de rodaje, la zona fue golpeada por la peor tormenta en más de 100 años, lo que agregó algunos condimentos, no todos agradables, al progreso fílmico.

Por lo mencionado y también por la exhibición de bellos paisajes, es que la cinematografía del propio Core es acertada, ya que si bien usa ‘CGI’ para algunas de las secuencias, intentaron de que su uso fuera reducido y de ir filmando las mismas en las respectivas locaciones, para añadirle más realismo al asunto.

La relación entre Seppala y el audaz Togo no siempre fue la ideal. La cinta nos muestra, en prominentes flashbacks, como se fue forjando la convivencia entre los futuros líderes, el humano y el perro. Detrás de la tensa inquietud y las habituales travesuras de este último, se estaba gestando la personalidad de un noble héroe, y Leonhard fue captando paulatinamente esas facetas, transformando su fastidio inicial en un amor incondicional hacia el susodicho.

Willem Dafoe realiza una buena actuación como Leonhard Seppala, un hombre con pasta para el liderazgo, que jamás se rinde ante ninguna circunstancia. Julianne Nicholson interpreta a su mujer Constance, en un elenco que incluye a Richard Dormer, Michael Greyeyes, Jamie McShane, Christopher Heyerdahl, entre otros.

Pero la verdadera estrella es Diesel, el can que se mete en la piel de Togo, que es un descendiente real del verdadero animal. El actor de cuatro patas se desenvuelve, -al igual que sus compañeros-, de manera notable en el transcurso de la aventura.

El pánico se apoderó de la ciudad de Nome ante la presencia de una enfermedad aparentemente imparable. La solución, certera, pero lejana, recayó en un hombre y un grupo de perros, que liderados por un notable ejemplar de su estirpe, empujaron los trineos a través de riesgosos parajes, soportando condiciones gravemente adversas, para llevarle un merecido consuelo a un pueblo golpeado por circunstancias ajenas a su existencia.

Puntaje: 8 de 10

Guillermo Bruno