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«Escuchando los pálpitos de la vida»

Ruby Rossi es una adolescente a punto de concluir sus estudios secundarios, que ayuda a su padre y a su hermano en su trabajo marítimo de pesca. Ella es una ‘CODA’, sigla que se traduce en ‘child of deaf adults’, es decir, que sus dos progenitores,- y en este caso también su hermano-, son sordos, siendo ella la única persona oyente del conjunto. Con la adultez a la vuelta de la esquina y una maravillosa voz que podría abrirle muchas puertas, Ruby se encuentra en una encrucijada que será decisiva para su vida.

Este film, dirigido y escrito por Sian Heder, obra como remake del largometraje francés La Famille Bélier. El libreto no se sale de su cauce en ningún momento, pero sabe como recrear aquellos instantes que poseen ese plus que logra llegarle al corazón al espectador. El texto de Heder recibió un premio Oscar como mejor Guion Adaptado.

El contraste entre la incipiente inhibición y la tremenda responsabilidad es algo lógico en la humanidad de Ruby, que siente temor de sacar esa gran voz al público, con ese tono que no siempre está cerca de los acordes musicales sino más bien más próximo a la interpretación constante. Después, no es que la joven no tenga vida social, -de hecho un enamoramiento golpea a su ventana-, pero el llamado ‘superior’ de la necesidad está siempre presente en ella.

De ello también se desprende esa mezcla entre un cierto egoísmo y el afecto paternal. Los otros tres miembros de la familia de la chica tienen actitudes diversas respecto del futuro de la susodicha, pero de una forma u otra, las preguntas que resoplan en el aire tienen que ver sobre como se manejarán ellos sin su presencia, más allá de los recursos propios y ajenos, además de la habitual preocupación y el sentimiento de ‘pérdida’ de una hija que merecidamente empieza a realizar su propio camino.

Las relaciones se exhiben con lo peculiar del contexto, pero con una naturalidad que la alejan de entornos de ficción desmedidos. Además, y por este motivo, a veces se producen situaciones entre cómicas, desopilantes y/o incómodas, que tienen el grato acierto de nutrir puntualmente a la trama.

Emilia Jones interpreta gratamente a la protagonista principal. Está acompañada por Troy Kotsur, la reconocida y premiada con un Oscar Marlee Matlin y Daniel Durant en los roles respectivos de sus padres y hermano. Por este film, Kotsur recibió este año un merecido galardón a la Academia por Mejor Actor de Reparto . El elenco lo completan Eugenio Derbez, Ferdia Walsh-Peelo, Amy Forsyth y Kevin Chapman.

‘CODA’ ganó la estatuilla máxima en los Academy Awards. A titulo personal, quien redacta estas líneas considera que es ampliamente superiora a su precedesora ‘Nomadland’. Dicho esto, desde hace un largo tiempo a esta parte, la vara de calidad cinéfila no es la que supo ser en el Siglo XX y todavía no hay indicios de que llegue a esos gratos niveles.

Pero, a pesar de algún que otro convencionalismo, la fuerza y corazón de esta película demuestran que tiene ingredientes para buenas consideraciones, en una temporada fílmica menos irregular y más profunda que la anterior, con la siempre esperanza intacta de volver a ver magnas producciones en la gran pantalla.

Puntaje: 7,5 de 10

Guillermo Bruno