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«Abrazáme una vez más en este paraíso»

Turquía. En un pasado relativamente cercano, Sophie y Calum se encuentran disfrutando de unas vacaciones en un resorte turístico. Calum rodea los 30 años y su hija Sophie tiene unas 11 primaveras. El joven está separado de su mujer pese a que mantiene una buena relación, en tanto que la niña parece haber descubierto un nuevo mundo en ese bello paisaje vacacional. Pero hay algo en la mirada de su papá que esconde algo no dicho, en un universo en donde no sobran las palabras.

El film de la escocesa Charlotte Wells,- en su largometraje debut-, nos mete de lleno en una historia de afecto y unión entre padre e hija con los contrastes sentimentales no solo habituales, sino que va un paso más allá en la psicología de un hombre cuya felicidad aparente trae más preguntas que certezas.

El guión original, escrito por la propia Wells, y los planos meticulosamente elegidos, con pausas clave, son una demostración de que en ese andar, en esa efervescencia esporádica, en esas sonrisas amplias, hay algo más que no deja dormir a un sujeto que a todas luces debería de estar disfrutando de un descanso seguramente merecido.

De hecho, durante la película surge la pregunta en la voz de Sophie, en donde, palabras más, palabras menos, se cuestiona el porque del desgaste interno de una persona cuando la misma hizo todo para estar plena. ¿En qué momento se produce ese ‘quiebre’ en donde las acciones ya no alcanzan y la existencia pasa a ese segundo plano que cualquiera de nosotros buscaría evitar al costo que sea? ¿Tiene realmente salida esa situación?

Por su parte, la muchacha, cámara en mano, entra en ese mundo de sueños y sensaciones tantas veces ya representado, que deriva en esas amistades y en esos primeros ‘amores’ que retratan los álbumes de fotos, hojeados tantos años después, con un dejo de melancolía. Ella percibe algo en Calum, pero su mirada soñadora es aquella de la esperanza, y está lejos de pensar en cerrar puertas que tal vez no vuelvan a abrirse.

Paul Mescal realiza una gran actuación en su papel como Calum, con el compañerismo y la mezcla entre pesar y ‘alegría’ como baluartes en su camino. La novel Frankie Corio, en su debut absoluto, también deslumbra como Sophie, con su inocencia reflexiva como baza principal.

Las vacaciones familiares suelen ser ese momento de paz, de relax, de descubrir nuevos lugares y propósitos. Es díficil regresar a la rutina, mientras los corazones jóvenes y no tan jóvenes piden quedarse un poco más, y ruegan para que aquel último atardecer no sea el fin de una etapa entrañable.

Puntaje: 8 de 10

Guillermo Bruno