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Raúl Perrone: “Made in Ituzaingo: La insoportable marginalidad del ser”

 

Por Elena Rodríguez 

 

Raul Perrone, es el único (y a la vez) el último cineasta independiente.

“El perro” como se lo conoce, es un prolífico director de cine -parafraseando a Pablo Trapero-, nacido y criado en su querido Ituzaingo. Es un director de cine con más de 50 películas en su haber, casi en su totalidad filmadas exclusivamente en su propia Cinecita. Ituzaingo se ha convertido para este poeta del conurbano en su musa inspiradora. Raúl Perrone filma sin ningún tipo de apoyo o subsidio del INCAA. Es un personaje más que particular, ha construido su carrera en base a la austeridad,y su creatividad puesta al servicio de la técnica. Ha llegado a configurar un decálogo, en el cual pone de manifiesto sus principios a la hora de usar la cámara.

 

Películas Anti Autor o decálogo de como filmar.

1) Filmar con una sola cámara

2) Cagarse en el formato: si lo que tenés para decir no se sostiene en VHS, tampoco se va a sostener en Beta, en Super 8, en 16, ni en 35mm.

3) Utilizar muchos exteriores para no discutir con el director de fotografía (y además para ahorrar luz).

4) Utilizar sonido directo. Si es muy bueno, ensuciarlo.

5) Tirar una sola toma, en caso extremo dos.

6) Trabajar con actores y actrices creíbles, con músicos de rock y siempre con cuatro o cinco vecinos.

7) El equipo técnico no debe superar las diez personas.

8) El rodaje durará como máximo, ocho días.

9) Grabar la música en un porta-estudio, si pasa algún carro o ladra un perro, mejor.

10) Pase lo que pase, terminar la película.

 

Estos son los puntos que el perro busca respetar en cada uno de sus rodajes. Sus comienzos fueron en la historieta, fue dibujante de  El cronista Comercial y luego perteneció al satf fijo de  Tiempo Argentino hasta su cierre.

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Al comienzo de su obra, sus obsesiones estaban puestas en un trabajo minucioso de registro de lo social, de tratar de captar un lenguaje puro, fue ahí cuando se gestó su famoso decálogo, en  el que uno de los principios básicos era no trabajar con actores profesionales. 

 

Con gran admiración por el neorealismo italiano, el perro buscó captar la esencia del conurbano, fue en este período en que las calles de Ituzaingo se convirtieron en ícono de sus films. Un espacio que en ese momento no estaba siendo registrado, convirtiéndose así en uno de los pioneros del  llamado nuevo cine argentino.

Filmó numerosos cortos y sus primeras películas reconocidas fueron la trilogía de Ituzaingo “Labios de churrasco” (1994), “Graciadió” (1997), “Cinco pal’ peso” (1998), “La Felicidad” (1999), “Late Corazón”( 2003), “Peluca y Marisita” (2001) entre otras obras destacadas. Sirviéndose de actores del under  y músicos construyo una épica del Conurbano. El salto se produjo con su film “Pendejos” en el año 2013, P3ND3JO5 se estrenó en el MoMA en el marco del «Ciclo de cine argentino clásico y contemporáneo» curado por Edgardo Cozarinsky y significó un reconocimiento internacional para el artista de Ituzaingo. “Pendejos” representa un quiebre en su estética. El nuevo foco de este director esta puesto ahora en el tratamiento de la imagen y en un trabajo exhaustivo de edición.

 

Sus  posteriores películas vana poner en evidencia esta nueva obsesión que se vincula claramente con sus orígenes, la pintura y sus comienzos a la hora de representar, mismos tópicos, diferentes tratamientos. En “Favula” estrenada en el 2014, profundiza y avanza  directamente sobre este tipo de cine que está más relacionado con  lo formal más que con los contenidos. “Favula” es pura fantasía. Las figuras se mueven dentro de otro espacio, podría entenderse como un tratado sobre la violencia y la trata de personas. La plasticidad de la escena, la reiteración de las imágenes, un bucle onírico, que nos envuelve en el universo de la mente de este autor, por momentos tortuoso, por momentos liberador. De este mismo período y estrenada en el año  2015, “Hierba”, sigue con esta línea de experimentación. Está inspirada en el famoso cuadro “Almuerzo en la hierba”, de Eduard Manet, el film  podría entenderse  como un ensayo sobre el deseo y el erotismo. Una exquisita realización, es una  pintura en movimiento. Nuevamente la yuxtaposición de figuras, el espacio es otra vezun- no lugar o el lugar de creación. Un espacio diegético que nada tiene que ver con Ituzaingo. El cuerpo funciona aquí como eje de lo real, el lugar del cuerpo y del rostro son centrales. Alejado completamente ya del realismo inicial, Perrone comenzó el camino de la mutación, crecimiento o maduración visual, dejando plasmado sus intereses y una concepción de autor que significa un cine singular que conversa con Dreyer y Bergman. El lenguaje, la oralidad dejó de ser un lugar importante para dar paso a un casi cine mudo, y es casi porque si existe un registro de ambiente y la música en sus films constituyen un anclaje fundamental a la hora de mostrar su sensibilidad. En muchos casos. La cumbia electrónica, el trap y la opera conviven en un mismo film. 

 

Aunque se enoje con la comparación, y murmure maldiciones, Favula tiene algo de los orígenes del cine, la manera en que esta intervenido recuerda aMéliès

La música, las sobreimpresiones, los intertítulos y la utilización del iris conforman un universo onírico, cargado de sus fantasmas y obsesiones. En sus films encontramos patrones en común, que constituyen el universo de su creación,y lo consolidan como un autor fundamental del cine argentino. Los cielos redentores,la iconografía religiosa siempre están presentes. Observamos un Perrone maduro y dispuesto a interpelar a los espectadores con otro cine. Una indagación sobre el cine en sí mismo y sus herramientas.

 

Mentor de un cine que hace escuela no solo a través de sus films sino también desde su rol de docente que desempeña hace ya más de veinte años en el Municipio de Ituzaingo, de manera totalmente gratuita, convirtiéndose así en uno de los grandes bunker y semilleros de una nueva forma de mirar y de un nuevo cine.

Sean  eternos, 2022. Película estrenada el mes pasado en el contexto del  23° BAFICI, se presentan como una pincelada sobre un sector de la juventud sin prejuicios y con mucha lucidez. Una obra cálida y con mucha poesía en su narración que se integra perfecta y armoniosamente en todo el corpus de Raúl Perrone y fue considerada  Mejor LargometrajeporlaAsociación de Cronistas Cinematográficos de la Argentina (ACCA)

 

Este autor y director busca incansablemente trasmitir sus pasiones, desde una misma temática hasta construir una nueva gramática, teniendo la provocación como leivmotiv,nos convoca a su mundo y es inevitable no sentirse cautivado. En este recorrido por sus films vemos la mutación que atraviesa el autor, director que resulta imposible etiquetar o encasillar y que escapa de manera huidiza a todo atisbo de estancamiento.

 

Dijo Marcela Gamberini hablando de Raul Perrone: “Estamos ante  lo que podría denominarse un  realismo estético, el cuerpo, el ser y lo trascendente avanzan sobre su obra convirtiéndose así en el director más destacado y singular del nuevo cine argentino.” Una definición que sintetiza la vasta carrera de un director hecho puramente en el Conurbano.