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“EL ANGEL” de Luis Ortega (Argentina- 2018)

“EL ANGEL” de Luis Ortega (Argentina- 2018)
CRITICA por Lucía Pereyra
“EL ÁNGEL”
(ARGENTINA – 2018)

Dirección: Luis Ortega / Guion: Luis Ortega, Rodolfo Palacios, Sergio Olguín / Dirección de fotografía: Julián Apezteguia / Edición: Guillermo Gatti / Intérpretes: Lorenzo Ferro, Chino Darín, Daniel Fanego, Mercedes Morán, Cecilia Roth, Luis Gnecco, Peter Lanzani / Duración: 117 minutos.

 

En su último film Luis Ortega nos presenta una versión libre de lo que fue la carrera delictiva del famoso asesino argentino Carlos Robledo Puch. En 2015 ya había incursionado en este tipo de temáticas en “Historia de un clan”, solo que esta vez el relato es presentado de forma mucho más ligera, casi en clave cómica. Si bien el tráiler y el poster prometen una película plagada de violencia y asesinatos, al llegar a la sala el espectador se encuentra con una propuesta distinta. A pesar de que esto seguramente responda a una decisión de marketing, puede llegar a ser contraproducente ya que el público podría decepcionarse al encontrarse con un producto que no se parece a lo prometido.

La primera escena nos muestra a Carlitos (Lorenzo Ferro) bailando en una casa ajena a la que acaba de entrar a robar. “El extraño de pelo largo, sin preocupaciones va” dice el tema de Roque Narvaja. No solo nos ubica automáticamente en una época sino que describe a la perfección al protagonista. Ferro con sus largos rulos rubios y con cara de angelito cuenta como uno de los aciertos de Ortega a la hora de realizar el casting, dado que siendo su primer papel en la pantalla grande posee una inexperiencia e inocencia que le sientan muy bien al personaje y logran que nos resulte atractivo y simpático. Si bien el resto del elenco está formado por actores de cierto peso y en algunos casos de renombre internacional, como Cecilia Roth, no siempre se obtiene un desarrollo exitoso de los personajes. Los padres de Puch (Roth y Gnecco) son los encargados de aportar el componente serio y melodramático, pero en esa misión terminan quedando descolocados con respecto al clima de la película. En la misma línea, pero en menor medida, el personaje del primer compañero, Ramón Peralta (Darín), a veces resulta demasiado rígido y acartonado. Sin embargo, hay momentos de buena química entre los protagonistas, especialmente en las escenas de tensión sexual. Cabe destacar el personaje del padre de Ramón, interpretado por Daniel Fanego. Si bien es un personaje con pocas escenas y que podría pensarse como un poco estereotípico, encaja a la perfección en el ambiente de la película, aportando algunas escenas muy logradas.

Con un uso del humor casi tarantinesco, Ortega consigue liberar la tensión en las escenas de violencia. Los asesinatos no nos resultan violentos ni impactantes, en cambio son escenas distendidas e incluso graciosas, logrando en algunas ocasiones que empaticemos con los asesinos. Hay una constante búsqueda de presentar al personaje de Puch como “querible”. Esto puede verse en la selección de qué hitos de su vida mostrar y cuáles no. Se mantuvieron los hechos más conocidos, tales como la muerte de su primer compañero en un accidente automovilístico o el detalle de que al asesinar a su segundo compañero le quemara la cara con un soplete, pero se obviaron las violaciones y asesinatos de mujeres o niños, que probablemente se interpondrían con su objetivo. Uno de los aspectos al cual se le da particular importancia es la relación casi amorosa entre los dos protagonistas. La película está plagada de insinuaciones, algunas veces más explícitas que otras, sobre la tensión sexual entre Puch y Peralta, sin embargo en ningún momento se consuma. Si bien esto puede responder a una decisión ya sea de Ortega o de la productora para no “espantar” a cierto sector del público, lo que se encuentra finalmente en la película ya puede ser suficiente para incomodar a los más conservadores.

La película logra una muy buena ambientación de época. La ropa, los objetos y el lenguaje trasportan al espectador a los años 70. Hay algunas menciones a la situación política y social de esos años, como para demostrar que no se ignoró el tema, pero no se ahonda en esos aspectos. La música también funciona como un indicador de época, con temas que van desde Palito Ortega hasta Pappo, pasando por Manal y Billy Bond, pero además cumple una función narrativa. Las canciones fueron elegidas de modo que funcionan casi como una voz en off narrando lo que sucede en la pantalla.

Las imágenes en general son coloridas y luminosas, resultando en una estética pop. Los colores son vibrantes y llamativos, cautivantes para el ojo del espectador. Esto sumado al protagonista atractivo, a la música conocida, no sólo por quienes vivieron los 70 sino por gran parte del público, y los constantes guiños a la cultura popular argentina logran conquistar al público y casi que aseguran el éxito de producto.

La película termina como comenzó, con Carlitos bailando libre y despreocupado, solo que esta vez la casa está vacía y abandonada, y la realidad acecha del otro lado de la puerta, representada por las decenas de militares listos para su detención. Casi como una perfecta analogía de los espectadores encantados con una película de atractivos personajes y brillantes colores, a los cuales la realidad los espera detrás de las puertas de la sala.

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Comentario por Diego Dominguez

“EL ANGEL”

Director: Luis Ortega. Guion: Sergio Olguín, Luis Ortega, Rodolfo Palacios. Actores: Lorenzo ferro, Chino Darin, Mercedes Moran, Cecilia Roth, Daniel Fanego, Peter Lanzani, Luis Gnecco.

“Aprendiendo a ver”
Hola, mi nombre es Diego y acá estamos, aprendiendo a ver. Vengo a hacer un breve comentario sobre las cosas que me quedaron después de ver “El Angel”.

La verdad que entre con ciertos prejuicios a ver la película, pero al final lo disfrute, a pesar de que no era la película que me vendió el trailer. Me entretuve bastante, creo que deberían catalogarla como genero de comedia y crimen. La sentí muy “Tarantinesca” a la hora de las muertes, las víctimas eran como personajes que simplemente estaban ahí para morir.

Por una parte tenemos al personaje de “CARLITOS”, que creo que es la óptica a través del cual vemos nosotros. La de un pibe que roba por placer, que es impulsivo, no tiene miedo y que no tiene complejo de culpa, que lo convierte en una bomba de tiempo al conocerlo a “RAMON, que lo introduce a la delincuencia y del cual Carlos se enamora.

Las actuaciones en general me parecieron muy buenas, el chino y Peter Lanzani hicieron buena combinación con Lorenzo, todas las actuaciones me gustaron, (son muy profesionales). El único que no me convenció fué la actuación de Luis Gnecco que hacía del padre de Pucho, me pareció muy poco creíble y no sentí conexión ni empatía entre los personajes.

Entre otras cosas, lo que aprendí después de ver este film, fue de ver como muchos argentinos le abren los brazos al cine comercial de afuera y no le dan una oportunidad al cine comercial argentino, siendo que en los dos casos son productos. Esta película me despertó un poco, en el sentido de saber identificar lo que estoy viendo antes de consumirlo y durante, de tener el control yo, no dormirme y ver sin ver.

   Si bien yo no viví en los años 70 me encanto toda la ambientación, el vestuario, las locaciones, los coches, motos. Contaban con un presupuesto bastante alto y lo supieron aprovechar. La forma en la que hablaban los personajes, le sumo bastante estilo al filme. La música me gustó mucho, le dio mucho peso y hasta ahora me suena “EL EXTRAÑO DE PELO LARGO” en mi cabeza. Ya que la música nos mostraba como se sentía el personaje de “CARLITOS”.

En general diría que me pareció muy pop la película y eso es parte de su sello.

Ahora, ¿recomendaría que vean “EL ANGEL”?, obvio que sí, y es simplemente porque es muy disfrutable la experiencia. No es la clase de cine que más me vuela la cabeza, pero me reí mucho y sin duda que valió la pena.

Habilidades

Publicado el

20 diciembre, 2018