
Alemania: El cine argentino le está hablando a tu corazón (Dame tu amor a mi) Por Ariana Retamar

En los últimos años el terror argentino llegó al público mainstream y tomó un merecido protagonismo, encabezado por La historia de lo oculto (2020), en menor medida El escuerzo (2023), y principalmente por Aterrados (2017) y Cuando acecha la maldad (2023). Curiosamente en este último año se estrenaron tres películas del género coming of age: Los tonos mayores (Ingrid Pokropek, 2023), El viento que arrasa (Paula Hernández, 2023) y la que nos trae hoy en este análisis, Alemania (María Zanetti, 2023). ¿Dónde está la conexión entre estos géneros que temáticamente no están tan ligados? No son aquellos que suelen realizarse o tener tanto éxito en Argentina. Lamentablemente, teniendo en cuenta las políticas del gobierno actual, es poco probable que se estén haciendo películas de cualquier género, o que se estén limitando a realizar films netamente propagandísticos, o peor, hechos solo con IA.
Alemania, la ópera prima de María Zanetti, lleva al espectador a acompañar a Lola, una chica de 18 años viviendo en una Argentina en crisis a fines de los ‘90. Maite Aguilar, en su primer papel protagónico en cine, es una adolescente que sueña con realizar un viaje de estudios con su mejor amiga al país germano, y como toda adolescente, siente que, si no lo hace en ese momento, nunca va concretarlo. Es evidente que a Lola le queda mucho por aprender, porque nadie en su sano juicio quiere vivir el invierno alemán. En paralelo, se observa cómo convive con una hermana con problemas psiquiátricos -y la forma en la que son tratados y percibidos por su entorno en la época-.
Si retomamos este triunvirato de “películas de transformación”, -si se quiere buscar un término más local- tienen muchos puntos en común que son destacables y que las distancian de los tropos de las series locales de adolescentes. Por ejemplo, en Alemania y Los tonos mayores los padres están presentes y no son una representación exagerada y antagonista de sus hijas. Las tres películas están protagonizadas por chicas, ninguna está hipersexualizada ni su mayor interés en la película pasa por lo amoroso, aunque en Alemania si forma parte de la trama, no supone un gran problema, no hay histeriqueos, escenas de celos ni triángulos amorosos. Las preocupaciones pasan por otro lado. Lola, como toda chica de su edad, está tratando de ver quien quiere ser, desafiando a sus padres, testeando los límites, pero se podría decir que está atravesada por dos problemáticas. Por un lado, sufre los efectos de la crisis económica en su familia, su padre tiene problemas con la fábrica, deben vender la casa y hacerse cargo del tratamiento de la hermana. La representación de los conflictos con Juli, interpretada brillantemente por Miranda de la Serna, suma un componente interesante. Lola no solo duela su viaje y su infancia, sino que también duela la relación que tenía con su hermana. Todos los días tiene una Juli “distinta” y no sabe con cual se va a enfrentar, a veces Juli es amistosa y ella combativa, a veces es al revés, y en los mejores días, ambas coinciden y son cómplices. Los problemas de su hermana no van a hacer que deje de quererla, y que a veces peleen no quiere decir que finalizaron su vínculo, pero sin dudas que esta nueva realidad las obliga a encontrar nuevas formas de relacionarse.
Sin dudas, ninguna de las películas mencionadas anteriormente tiene nada que envidiarle a las coming of age como Lady Bird: Vuela a casa (Lady Bird, 2017) o Las ventajas de ser invisible (The Perks of Being a Wallflower, 2017). Solo se puede esperar que el amor a nuestra cultura y a contar historias originales le gane al fanatismo por poner las películas extranjeras por sobre las nuestras, y en todo caso, si se quiere copiar modelos de otros países, copiemos lo mejor de ellos y mantengamos viva la industria de la cultura.



1 Comentario
Celebro que Ariana plasme su posición opuesta a las medidas gubernamentales que perjudican al cine nacional. También me da orgullo su defensa de nuestra cultura, que coloca películas argentinas al mismo nivel de las hollywoodenses. Asimismo, aplaudo el intento de Retamar por castellanizar categorías cinematográficas que solemos emplear en inglés.
Además, Ariana cuenta con experiencias que ha obtenido a lo largo de sus viajes por el mundo. Eso cualifica su visión al momento de contrastar lo propio con lo extranjero y hace que su valoración de lo nuestro tenga más fundamento.
A Retamar se la nota más suelta en esta crítica, en comparación con las que escribió con anterioridad. Eso le da más sustancia a su texto y todo indica que lo mejor de ella está por venir.