
Implosión: En busca del pasado recobrado Por Tamara Rey

En 2021 se estrenaba en los cines argentinos Implosión de Javier Van de Couter. Ganadora del Gran Premio del jurado en el Bafici el filme se inspira en el crimen de Carmen de Patagones, una masacre que convulsionó a un pueblo cuando en las primeras horas de una mañana de 2004 y al terminar de izar la bandera un joven de 15 años comienza a disparar adentro del aula asesinando a tres de sus compañeros e hiriendo a tantos otros. El cineasta argentino no toma un punto de partida sensacionalista del día de la masacre ni la mera intención en recrear los hechos y mucho menos aún tender un hilván de juicios, sino toma su tiempo y espera reflexivamente para situar la historia en otro tiempo y espacio, y así narrar una especie de simulación en cuanto al rumbo de dos de aquellos adolescentes, Rodrigo y Pablo quienes fueron víctimas y ahora son los intérpretes verdaderos y adultos de la película.
Van de Couter utiliza el recurso de la cámara siguiendo a los personajes en una búsqueda deambulante por parte de no sólo los dos heridos, por un instante extremadamente traumático en sus vidas sino también, de manera más sublime, de adónde van ellos y los otros personajes que los rodean ¿hacia adónde van esos jóvenes? una perspectiva incómoda y constante aludiendo al espectador a ser parte también de ese gigante interrogante, un interrogante que se magnificó y entró en pánico cuando en 2025 estalla mundialmente en Netflix la serie de televisión británica «Adolescencia», el niño tiene 13 años y mata sólo a una compañera del colegio. Cuatro episodios, cuatro planos secuencias y todos actores profesionales. Una sofisticada, ingeniosa y costosa producción.
Gus Van Sant en Elefante (Elephant, 2003) ganadora de la Palma de Oro en el Festival de Cannes, se funde en una masacre escolar (Columbine, 1999) recreando ese día y lo hace de manera excepcional, presentando casi en toda la cinta a cada uno de los personajes en un vaivén adentro del establecimiento, mediante travellings, planos secuencias y bucles temporales compone una danza de jóvenes que tampoco se tiene la ínfima idea de adónde realmente se dirigen. Una escena magistral es en el campo de deportes de la escuela, la cámara se asienta por única vez proyectando un plano general de algunos de esos alumnos entrar y salir de cuadro, acercarse o alejarse, como si esos cuerpos estuviesen seguros o controlados dentro de esos márgenes. Claro el cineasta estadounidense sella intrépida y extraordinariamente con poesía el concepto de violencia extrema cuando los dos jóvenes antes de iniciar la masacre están en una habitación la noche anterior y vemos a uno de ellos interpretando en el piano a Beethoven mientras el otro aniquila personas con un arma de fuego en un video juegos.
En la película china Better Days (2019) nominada a Mejor Película Internacional en los Premios Oscar, la mirada frágil de la joven protagonista camina frente a la cámara, o a su lado, existiendo un seguimiento continuo de ella. Pero en ésta ficción nadie mata a nadie, sucede que su amiga se tira de los pasillos del primer piso del patio interno del colegio.

