
Te espero en el parque, algún día. Terror y gerontofobia. Por Ariana Retamar

Desde sus orígenes, el cine de terror exploró los temores y la ansiedad de las distintas sociedades a través del tiempo. De forma directa o mediante subtextos, directores y guionistas pudieron realizar críticas sociales o representar un miedo colectivo.
El subgénero que vamos a explorar hoy es el de la gerontofobia en el cine de terror. ¿Qué es la gerontofobia? Es el término que se utiliza para definir el miedo a envejecer y/o a la discriminación a personas mayores. Si bien no es un subgénero muy popular, hay muchísimas películas de terror que tienen esta problemática como temática central. ¿Qué pasó con Baby Jane? (What Ever Happened to Baby Jane?) es una película de 1962, de terror dramática en la cual una ex actriz, Blanche, debe enfrentarse a su nueva realidad, fuera de las cámaras, sin éxito, en sillas de ruedas y es cuidada por una hermana menor que la odia y la culpa de sus desdichas. Otro gran ejemplo del género que quedó ceñido a un público de nicho es El parque de diversiones (The Amusment Park, 1975) película perdida del genio del terror George Romero, y recuperada en el 2019. Durante toda la película se vive la ansiedad, la tristeza y la desilusión de la mano de Lincoln Maazel, quien abre la misma con un prólogo, hablando sobre cómo la sociedad ignora a los adultos mayores, como los maltrata y los destrata. El parque de diversiones es una oda al malestar y la ansiedad, actividades tan simples como comer se vuelven complejas, el protagonista no solo es subestimado y maltratado por autoridades que deberían protegerlo, como la policía –Suena familiar, ¿no? -, también es testigo constante de cómo se aprovechan de otros adultos mayores que están en su misma situación. Y como si la premisa no fuese lo suficientemente triste, el tagline de la película es “Nos vemos en el parque, algún día”.
Hasta el momento, mencioné dos películas que tratan sobre el miedo a envejecer desde la primera persona. ¿Pero qué pasa cuando el miedo es el otro? Problemas de salud que deterioran la memoria de la gente parecen ser los tópicos más recurrentes en estas historias. Empezando cronológicamente -en una pequeña selección acuñada para este texto- La posesión de Deborah Logan (The Taking of Deborah Logan, 2014), un pequeño equipo de investigación está realizando un relevamiento visual sobre cómo el Alzheimer afecta las personas, en este caso, están acompañando a Deborah Logan, una mujer mayor que vive con su hija y tiene una estrecha relación de amistad con un vecino. A medida que transcurren los días comienzan a suceder episodios cada vez más raros, violentos y sobrenaturales. El equipo de filmación sospecha que están ligados a su enfermedad, pero no están preparados para los acontecimientos que los esperan. En este caso, el film sigue al pie de la letra los puntos clásicos del terror, hay sangre, gore, jump scares, provoca “miedo tradicional” en el espectador.
En esta misma línea, se encuentra la película Relic: Herencia maldita (Relic, 2020), ópera prima de la directora y guionista Natalie Erika James. La película comienza con una madre y una hija preocupadas por su abuela que desapareció. Luego de buscar durante un día entero en la casa y alrededores, la abuela aparece diciendo que nunca salió de la casa. Las dos generaciones más jóvenes de la familia comienzan a notar algunos deterioros en su salud y discuten sobre lo moral de llevarla a un geriátrico. Finalmente, Sam, representando a la más joven de las tres generaciones, comienza escuchar ruidos particulares en la casa, a perderse dentro de las paredes de la misma, tal como su abuela Edna le había dicho. La directora decide representar de una forma sobrenatural el Alzheimer, no solo como lo vive Edna, sino que se enfoca en la problemática de la familia que la acompaña, la culpa que viven los familiares por no haber estado más presentes, por no haber hecho lo suficiente o por perder la paciencia en el día a día.
No es un dato menor el hecho de que Natalie haya tenido a su abuela sufriendo de esta triste enfermedad. Si bien en esta categorización Relic: Herencia maldita, está más cerca de La posesión de Deborah Logan, la sensación que deja su visionado al finalizarla, es similar al gusto que deja El parque de diversiones. En un punto medio entre las películas mencionadas en este párrafo, podríamos ubicar a La llave maestra (The Skeleton Key, 2005), donde una enfermera especializada en cuidar a las personas de la tercera edad, se encuentra siendo responsable de un señor que no puede hacer nada, es completamente dependiente de otras personas. Ella presume que su estado es reversible, y la única razón por la que él se encuentra catatónico, es porque está siendo maltratado por su esposa. Finalmente, será revelado que el personaje de la joven Kate Hudson, y el hombre mayor que estaba cuidando, es en realidad un jóven abogado atrapado en ese cuerpo. Ella termina siendo víctima del mismo ritual, e intercambia su cuerpo involuntariamente con la esposa del señor que estaba cuidando, quedando ella atrapada en el cuerpo de la señora.
En este caso, el film presenta el miedo a envejecer desde otro lugar, el objetivo de estos ladrones de cuerpos es ser inmortales a costa de la bondad de quienes los ayudan. Retomando la afirmación anterior, se podría ubicar esta película en un punto medio entre las citadas porque si bien muestra cómo es afectada una persona que está constantemente cerca de la muerte, dudando si puede hacer más para ayudarlo, también tiene su costado con elementos del terror clásico.
Y para finalizar esta reflexión en una nota un poco más alta, dentro de lo que permite el subgénero, llegamos al hagsploitation. Este término no tiene una definición utilizada en países hispanoparlantes, la traducción literal sería “explotación de brujas”, pero en realidad se trata de mujeres que solían ser aclamadas por su belleza y glamour, y al llegar a cierta edad dejan de cumplir con los estereotipos de belleza esperados por una sociedad exigente y comienzan a perder la razón y lucir de forma cada vez más grotesca.
La mencionada anteriormente ¿Qué pasó con Baby Jane? también entra en esta categoría, no obstante, si hoy hablamos de hagsplotation, La sustancia (The substance, 2024), es la abanderada del término en estos tiempos. Elizabeth, interpretada por Demi Moore es la conductora de un programa de fitness que es despedida de forma cruel en su cumpleaños número 50. A pesar de su belleza y su gran estado físico, comienza a tener una imagen distorsionada de sí misma, y decide participar de un proyecto experimental para tener una versión más joven. Es así que comienza a compartir su vida con Sue, interpretada por Margaret Qualley, cada una puede disfrutar de su cuerpo una semana, de forma intercalada. Solo así se mantiene el balance. Cuando Sue termina reemplazándola en el programa de televisión que la había convertido en un ícono, y minimiza su carrera tratándola de antigua. Esto genera una competencia desleal entre ambas mujeres que son presionadas injustamente por una industria cruel y explotadora. Es interesante destacar cómo a muchas mujeres consumidoras del género, las incomodó más la escena en la que Demi Moore se maquillaba demás mientras se comparaba con Sue que las escenas de gore ¿Será que lo sentimos más realista? Si bien la película no es un retrato realista de la realidad, lamentablemente, los estándares de belleza a los que son sometidas las mujeres son crueles, irreales y gerontofóbicos, particularmente este año fueron noticia nuevos procedimientos que hacen que modelos y actrices “rejuvenezcan” 20 años.
Famosas como Lindsay Lohan y Kris Jenner llamaron particularmente la atención porque se sometieron a un nuevo tipo de cirugía, y es verdad, la polémica madre de las Kardashians no representa los 69 años que tiene, ¿Pero por qué tiene que lucir eternamente joven? ¿Por qué está mal envejecer? No parece haber una respuesta para estas preguntas, pero sin dudas, no es un tópico nuevo, y seguramente, el cine de terror seguirá explorando estos miedos que nos llenan de pesadillas por las noches.



