
Luciano Tovoli: Tres directores y una misma mirada Por Elen Helen

Un director de fotografía también llamado cinefotógrafo, es el jefe de la cámara y de los equipos de iluminación que trabajan en una película, en una producción de televisión o en otra pieza de acción en directo, y es la persona responsable de tomar decisiones artísticas y técnicas relacionadas con la imagen. El estudio y la práctica de este campo se conoce como cinematografía. Esta es la definición que encontramos si buscamos en Wikipedia la definición de director de fotografía.
El director de fotografía es una de las cabezas de área en cine, televisión y vídeo. Para la realización de esta labor llevará a cabo decisiones respecto a la iluminación, ópticas, encuadre, composición y texturas. El concepto de dirección de fotografía se refiere también a la creación artística de imágenes para la puesta en escena de producciones cinematográficas, televisivas, publicitarias y de vídeo.
La figura del director de fotografía es muy importante, ya que no solo trabaja dentro del rodaje, sino que también desempeña un rol crucial en la postproducción. Él, debe tomar las decisiones correctas para que finalmente adquiera su propia estética. Para ello, debe tener buena comunicación con el director, para que le pueda transmitir exactamente lo que quieren comunicar.
Comenzar a analizar esta área de la producción cinematográfica hace que agudicemos el ojo a niveles muy finos y también muy macros, observando detalles que constituyen una obra en su totalidad, una película realizada y también un corpus de obra. En este apartado vamos a analizar la obra de uno de los más importantes directores de fotografía que el séptimo arte supo darnos, Luciano Tovoli.
En términos del reconocido director de fotografía Nestor Almendros en su libro “Días de una cámara” sostiene “Un director de fotografía que hace solamente la iluminación y no se encarga del encuadre está haciendo un trabajo poco serio”. Teniendo en cuenta esta afirmación y considerando el rol fundamental que tiene dicha actividad en un film, Luciano Tovoli es un exponente más que sobresaliente en el mundo del cine.
Nació en Italia, un 30 de octubre de 1936 en la Toscana, abandonó sus estudios de Lengua Extranjera y se fue a Roma a estudiar dirección de fotografía en la famosa escuela italiana de cine Centro Sperimentale di Cinematografia en la década del cincuenta donde entabló una larga amistad con Néstor Almendros.
Es un director de fotografía considerado internacionalmente como uno de los más brillantes artistas visuales en el mundo del cine. Aunque la mayor parte de su obra es italiana, ha trabajado también en París y en Hollywood.
Su repertorio incluye películas como El reportero (Professione: reporter) del año 1975 de Michelangelo Antonioni, y la maravillosa Suspiria del año 1977 de Darío Argento, apreciada, analizada y considerada una obra maestra por su revolucionario uso de los colores.
Fue bajo la compañía de Michelangelo Antonioni que LucianoTovoli cambió su mirada en uno de los aspectos fundamentales del color, tomándolo como un elemento estructural, y no solo como un agregado decorativo afirmó Luciano Tovoli. Este director de fotografía en varias entrevistas ha reconocido a Antonioni como una figura clave en su desarrollo como profesional creativo.
Ha trabajado con los mejores directores de la historia del cine entre ellos, Darío Argento, Ettore Scola y Barbet Schroeder y sobre estos últimos versa el presente trabajo, tratando de mostrar cómo en cada uno de estos directores con los que trabajó dejó su impronta y su marca de autor.
Con Ettore Scola considerado el último neorealista italiano colaboró en muchos films, entre ellos Splendor del año 1989, ¿Qué hora es?, película dramática del mismo año, Mario, María, Mario del año 1993, y Che strano chiamarsi Federico del año 2013.
Militante del Partido Comunista Italiano, Ettore Scola debutó como realizador en 1964. Su nombre integra una generación histórica de italianos dedicados al cine clásico.
Ettore Scola, guionista y director italiano, ha plasmado en su film un realismo y un naturalismo minuciosamente buscado, mayormente se dedicó a la comedia pero también exploró distintos géneros.
Luciano Tovoli colaboró con este gran director y aporto elementos de técnica que harían de sus films estéticamente novedosos, el uso de color blanco y negro fusionado con el color, hacen de Splendor y de Che strano chiamarsi Federico una constante. El juego de contrastes entre luces y sombras aportan dramatismo a la narrativa y van mucho más allá de la cuestión formal. Especialmente en esta etapa con Ettore Scola privilegio utilizar una luz real que brindaba a este director ese buscado naturalismo.
Con Darío Argento, director italiano de cine de terror considerado junto a Mario Bava uno de los creadores del giallo, fue la explosión en cuanto al tratamiento de la imagen especialmente en Suspiria, pero también constituyó podría decirse las reglas del giallo en cuanto a imagen, estilización, utilización del zoom y puesta en escena.
Luciano Tovoli colaboró junto a Dario Argento en Suspiria, Tenebre y hasta tuvo su experimentación con el tratamiento de la animación 3D, en Dracula (2012).
Suspiria es una de las películas de terror más radicales, la manera en que Argento, muestra, estiliza el terror es en gran parte mérito de Luciano Tovoli. La creación de una vibrante y sensorial imagen con colores saturados es la marca registrada. Darío Argento le pidió a su director de fotografía Luciano Tovoli que viera Blancanieves y se inspirara en su paleta cromática. Y esa es una de las razones por las que Suspiria es una de las películas de terror más bellas que existen.
El espíritu de colaboración y experimentación que marcaría el trabajo de Tovoli y Argento en Suspiria se expresa en pantalla como una estridencia cautivadora que hacen de este film uno de los más importantes en el cine de terror. Dario Argento ha defendido siempre la idea de que la cámara debe moverse libremente, más allá de las convenciones clásicas o de un utilitarismo narrativo. En sus films hay un predominio de la utilización del zoom, y de lo que se conoce como cámara psicológica, un tipo de puesta visual que puede verse en Tenebre (1982), donde existe un extenso plano de grúa que recorre el exterior de la casa, pasa el tejado y espía a sus propietarias.
Estos elementos toman el centro del escenario en la película más famosa y celebrada de Argento.
Con Barbet Schoeder fue su incursión por el cine americano y su acercamiento a Hollywood, Schoeder fue a realizar un documental y se quedó allí por un largo periodo donde además de documentales realizó cine de ficción de gran presupuesto. Mujer soltera fue un éxito blockbuster. Tanto en los films El misterio Von Bulow (Reversal of, 1990), Mujer soltera busca (Single White Female, 1991) y Cálculo mortal (Murder by Numbers, 2002) estamos en la exploración del mercado americano, para dichos films Luciano Tovoli fue el encargado de la dirección de la fotografía.
El estilismo y la estetización de los productos italianos que dieron forma al giallo, constituyó su marca más importante. En el film Mujer soltera busca puede verse la utilización de elementos arquitectónicos construidos visualmente como un personaje más, al acecho de su protagonista, como sucede también en el castillo en Suspiria.
En Cálculo mortal es en donde vemos un predominio de la utilización de una triada de colores (verde, rojo , azul) y también la utilización del color para marcar un cambio en la narración en un sentido dramático. Las luces y el cambio en la paleta de colores nos anticipan lo que está por suceder.
El super reconocido director de fotografía Nestor Almendros en su libro “Días de cámara” dice de Barbet Schroeder: “No es fácil descubrir que a Barbet lo que le interesa es sobre todo el elemento de aventura que hay en toda obra de creación. Es un productor, un animador, pero también es un actor y director. Es como un hombre del renacimiento», esta admiración de Almendros hacia Schroeder es mutua.
Como sostiene Almendros, los paisajes, los decorados imponen un cierto estilo a una película, y en estos films lo vemos plasmado, la arquitectura es un personaje más en la narración. En las películas de Barbet, el rodaje y el tema fueron siempre búsqueda y encuentro, experiencia vital y artística, exploración de otros mundos afirma Almendros.
Luciano Tovoli y Barbet Schroeder constituyeron una de las duplas más creativas del séptimo arte.
A modo de conclusión puede decir que un fotógrafo como Luciano Tovolí se convirtió en uno de los artistas más destacados sensibles e influyentes que dejaron su marca en la dirección de fotografía, trascendiendo y haciendo vindicar este rol. Imprimiendo una estética propia en todas las etapas de rodaje, su luz y su claridad no pasan desapercibidas en los films en los cuales participó.



