
La trilogía Before: Antes… para siempre

Uno de los géneros que ha estado desde el comienzo del cine es el romántico. Puede ser abarcado desde la comedia o desde el drama. Lo que el viento se llevó (Gone With the Wind, 1939), Casablanca (1942), Cuando Harry conoció a Sally (When Harry Met Sally…,1989) y Titanic (1997) son algunas de las películas insignia que quedaron en la memoria de los espectadores.
Un director que entró en la historia de este género es Richard Linklater. Nacido en 1960 en Houston, en la década del 80 se decidió por estudiar dirección de cine. Se hizo un nombre de culto en el cine independiente con su película Slacker (1990) y, con Rebeldes y confundidos (Dazed and Confused, 1994), terminó de consolidarse como una de las promesas del cine estadounidense. De esta manera, se creó la expectativa para su próximo proyecto.
La idea ya la tenía de hace un tiempo: Linklater, en una noche de 1989, conoció en una juguetería de Filadelfia a una mujer llamada Amy Lehrhaupt. En una de esas tantas horas en las que hablaron, le prometió que algún día iba a hacer una película con esa situación. Y así fue. Para esto, convocó a la actriz Kim Krizan para que la ayude con el guion. El proceso de casting no fue nada fácil: duró nueve meses. Finalmente, y luego de repensarlo en varias oportunidades, Linklakter eligió a Ethan Hawke y a Julie Delpy para que interpreten a la pareja que iba a conocerse caminando por Viena.
Antes del amanecer (Before Sunrise, 1995) llegó a los cines en 1995. Con un presupuesto de 2,5 millones de dólares, recaudó 22 millones. La crítica elogió la dirección, el guion y las actuaciones. ¿A qué se debió el éxito? Por empezar, no es una película con grandes sucesos. Son solo dos personas, el estadounidense Jesse (Ethan Hawke), y la francesa Celine (Julie Delpy), unos veinteañeros que se conocen en un tren y caminan por una ciudad europea. Esa es la máxima aventura a la que se someten. No hay personajes secundarios, solo algunas participaciones esporádicas. Tampoco hay un cambio de escenario, ni narración temporal. Son dos desconocidos que ni siquiera viven en el mismo continente y vienen de rupturas amorosas. Lo que pudo haber sido un cortometraje, terminó siendo una película de dos personas con distintas ideas en el que hablan de las relaciones, sus padres o la reencarnación. Era una película romántica distinta a la típica de chico/chica conquista a chico/chica. La cuenta regresiva del título, dado que él debe volver a Estados Unidos, ya era un indicio de la posibilidad de una secuela. Ese amor termina en esa noche o continúa. Ambos protagonistas prometen reencontrase en la misma estación de tren de Viena en seis meses.
El éxito de público y lo conformes que estaban Linklater y los actores con la película hizo que comenzaran a pensar en una secuela de forma inmediata. Es posible que esa secuela hubiera tratado el reencuentro a los seis meses. Sin embargo, no se pudo llevar a cabo porque no se consiguió la financiación. En 2001 hubo un reencuentro en la cinta animada Despertando a la vida (Waking Life, 2001) del propio Linklater. Son solo unos minutos, pero la chispa del regreso ya estaba encendida. En 2003, sin Kim Krizan y con Delpy y Hawke sumados como guionistas, se dio la anhelada secuela que llegó al año siguiente: Antes del atardecer (Before Sunset, 2004). La historia nuevamente se sitúa en Europa, esta vez en Paris, el lugar donde Celine reside. Todas las dudas que se generaron en esos nueve años parecen ser respondidas en esa primera escena donde Jesse da una rueda de prensa del libro que escribió contando esa historia en Viena. Como si fuera el propio Linklater respondiéndole a los seguidores de la saga. En una película donde el diálogo está por sobre la acción, fue un buen recurso poner al día a los espectadores de esta manera. En esta secuela, los personajes ya tienen 32 años y cada uno tiene su pareja. Incluso él tiene un hijo. Esta vez la película toca tópicos como la política, el medio ambiente y, por supuesto, la idealización del amor romántico. Nuevamente el éxito recayó en esos diálogos escritos por la propia Delpy y Hawke, que se basó en su relación con Uma Thurman. Nuevamente, Jesse está apremiado por el tiempo, dado que debe volver a Estados Unidos. Otra vez se planta la semilla de la duda: ¿él toma el avión o se queda en la casa de ella?
Hubo que esperar nueve años para saber la respuesta. Esta vez, esos años fueron planificados. En 2013 se estrenó Antes de la medianoche (Before Midnight, 2013) que, nuevamente, transcurre en Europa. Esta vez, en Grecia. Esta tercera parte se diferencia de las anteriores por varias cuestiones. En primer lugar, introduce nuevos personajes, algunos más importantes que otros. En la primera escena, aparece Hank (Seamus Davey-Fitzpatrick), el hijo de Jesse. Está en el aeropuerto de Grecia y lo compaña a tomar su vuelo a Chicago, algo que Jesse no hizo al final de Antes del atardecer y que Linklater lo revela al terminar la escena con Celine esperándolo en el estacionamiento. No solamente eso, sino que realiza un movimiento de cámara en el que se ven las hijas gemelas de ambos sentadas en el asiento trasero del auto. ¿Cómo puede continuar una historia de amor que triunfó? Jesse se quedó en Europa y trabaja allí. Pero las preocupaciones de dos personas con 40 años son distintas a cuando tenían 20 y 30 años. La ex-esposa de él es recurrente en los diálogos (aunque no aparece en cámara en ningún momento), como también Hank y la posibilidad de vivir en Estados Unidos para estar junto a él. Hay otros personajes como amigos de él y otros elementos como la música extradiegética. Si las dos películas anteriores eran sobre conocerse y reencontrarse, la tercera pone en amenaza a la pareja. ¿Es acaso el fin de la saga?
Cada uno continuó su camino. Linklater estrenó al año siguiente Boyhood. Momentos de una vida (Boyhood, 2014), una película que filmó durante doce años. Ethan Hawke protagonizó películas de terror como Sinister (2012) y La noche de la expiación (The Purge, 2013); y Julie Delpy se dedicó más a la dirección y actuó en el universo cinematográfico de Marvel en Avengers: Era de Ultrón (Avengers: Age of Ultron, 2015). Así como en las Before… se puede apreciar la influencia del cine de Éric Rohmer, Jean-Luc Godard y Francois Truffaut en sus diálogos íntimos y la exploración de las emociones de los personajes en las relaciones humanas, la trilogía sirvió como influencia para otras películas similares, ya sea por tener dos personajes dialogando en un lugar como en Copia certificada (Copie Conforme, 2010), Before We Go (2014) y Destination Wedding (2018), como aquellas historias que transcurren en más locaciones pero de igual forma retratan la conquista amorosa como Perdidos en Tokio (Lost in Translation, 2004), Beginners, así se siente el amor (Beginners, 2010) y La La Land. Una historia de amor (La La Land, 2016). Incluso el cine nacional tuvo su parte con Un buen día (2010) y Las cosas donde ya no estaban (2022). En cuanto a una posible cuarta entrega, Linklater propuso la idea pero Delpy la rechazó porque estaba cansada de la industria del cine. Hawke, por su parte, no descartó hacerla en un futuro.
Por último, ¿qué ocurrió con la propia experiencia personal de Linklater y Amy Lehrhaupt? Un amigo de ella se comunicó con el director unos días antes de filmar la tercera película y le dio la noticia que la mujer había fallecido en un accidente de moto en 1994. La chica que inspiró la historia nunca pudo ver que esa esa noche fue llevada a la pantalla grande y se convirtió en uno de los romances más icónicos de la historia del cine.
Por Matías Carricart



