La dalia Negra: Incomprensiblemente incoherente Por Erica Zur Werra

Cuando pensamos en una película del genero noir se nos viene a la cabeza una historia con detectives, un misterio relacionado con un crimen, muchos trajes, sobreros y corbatas. Podríamos sumarle suspenso e intriga, pero no hay que subir las expectativas, porque si nos topamos con La Dalia Negra (The Black Dahlia, 2016) de Brian De Palma, todo lo anteriormente dicho se va por la borda. Bueno, los trajes y las corbatas están presentes.
Elizabeth Short, mejor conocía como la Dalia Negra, fue una joven aspirante a actriz asesinada en Los Ángeles en 1947. Su terrible crimen inspiró una novela que lleva por nombre “La dalia negra” de 1987 escrita por James Ellroy. Esta historia es el medio que eligió De Palma para llevar adelante la historia de Elizabeth. El primer error.
En realidad, es probable que le haya interesado más la historia central que gira en torno a dos detectives llamados Dwight Bleichent (Josh Hartnet) y Lee Blanchard (Aaron Eckhart) y no el asesinato de la Dalia Negra. La película ya comienza extraña, tanto por lo que sucede como por la puesta en escena. Ambas cosas en un primer momento hacen pensar que estamos viendo un set de filmación, como una película dentro de una película. Los decorados se notan y la escena es tan descabellada y sin contexto que no es creíble, una batalla entre marineros y la policía de Los Ángeles. Aquí por primera vez nos encontramos con los dos protagonistas que no solo son detectives, sino que tambien fueron boxeadores. Este dúo trabaja en conjunto y son quieres investigaran el asesinato. Investigan es una forma de decir, porque si hay algo que no hacen es eso. Lo poco que se ve del caso es mediante unos videos de audiciones que realizo Elizabeth y algún que otro interrogatorio.
La película es una constante de incoherencias con mucha información que no suma a la trama y que solo termina confundiendo más y más al espectador. Como por ejemplo toda una secuencia en donde Dwight y Lee tienen que volver a subir al ring y pelear entre si para que les asignen el puesto que quieren dentro de la policía, como si esas cosas se definieran realmente dentro de un cuadrilátero. Pero suponiendo que así fuera, porque después de todo esta basada en una ficción, tampoco está bien explicado el motivo. Tambien abre muchas subtramas que no tienen unión entre sí y que no llegan a ningún lado. Todo inconcluso, como el asesinato en sí mismo.
Si bien encontramos la típica pantalla partida como insignia de De Palma, lo que destaca es nuevamente el voyerismo y el fetichismo como firma inconfundible. Aunque esto no es necesariamente bueno, ya que en esta oportunidad los videos de Elizabeth que constantemente esta viendo Dwight en la estación de policías, no sirven más que para degradar a la víctima, llegando al clímax cuando encuentran un metraje en donde lamentablemente la Dalia Negra actúa en una película pornográfica. La vemos totalmente incomoda y padeciendo lo que le esta pasando, con su mirada direccionada a la cámara.
Y como si esto no bastara, los que estan mirando esto es un grupo bastante amplio de policías, obviamente compuesto solo por hombres. Por supuesto que esto no da ninguna pista y no ayuda a la inexistente investigación.
Un sin sentido desagradable que nos hace preguntar con que sentido hizo la elección de esa escena. Como dijimos el fetichismo perverso es marca registrada, pero eso no quiere decir que deba ponerlo en todas sus obras. Cuando eso sucede, este es el resultado. Si buscamos un paralelismo más actual, podemos hablar de la película interpretada por Ana de Armas en 2022 Rubia (Blonde). Aquí tambien se eligió una novela de ficción sobre la vida de Marilyn Monroe que no hace más que dar una imagen totalmente errónea de la realidad y a costa de socavar la imagen de este icono, volviéndola a posicionar en el papel que durante tantos años costo derrumbar, el de rubia tonta e ingenua y logrando que mucha gente tome por verdad lo mostrado en la película. Y no por ponerle responsabilidad de profesor de historia al cine, pero ¿Por qué elegir desvirtuar la imagen de una persona que no puede defenderse? De Palma hizo lo mismo con Elizabeth Short.
Tampoco se pretende que la película resuelva un caso abierto desde hace 70 años, pero a lo mejor si construir un buen relato policiaco y, porque no, plantearnos un escenario paralelo donde se encontraba al asesino o al menos se tenia algunos sospechosos. No se necesita una historia cerrada para crear una buena película. Sin ir mas lejos, un año después se estrenó Zodiaco (Zodiac, 2007) uno de los grandes casos sin resolver que fue excelentemente llevado a la gran pantalla por David Fincher.
Además, como si algo faltara, las actuaciones son olvidables. Los personajes no tienen profundidad, aparecen tantos que perdemos la cuenta y además no tienen ningún tipo de sentido dentro de la narrativa. Esto lo podemos observar claramente cuando aparece la familia del personaje interpretado por Hilary Swank, que protagonizan una de las escenas mas bizarras de toda la película sin ningún tipo de lógica dentro de lo que estábamos viendo.
Lamentablemente es otra de las películas no logradas del director de Carrie (1976), que no solo no logra posicionarlo dentro de Hollywood, sino que llena de dudas sobre los motivos por los que se obsesiona con los asesinatos, maltrato y violencia hacia la mujer. No hay historia, no hay investigación, no hay Dalia Negra a pesar de su título. Una película que no quedo en el recuerdo de nadie, ni de los propios fans de De Palma.


