
Dios los cría (Buenos muchachos) por Gabriel Conversano
Dios los cría (Buenos muchachos)
por Gabriel Conversano

El 19 de septiembre de 1990 Martin Scorsese estrenaba una de sus películas más famosas y queridas por el público, pero en una filmografía tan variada es inevitable que surjan ciertas preguntarse, ¿cómo llego a realizar semejante obra? ¿Que había hecho antes de Buenos muchachos (Godfellas, 1990) y ¿qué le dejo esta realización para su siguiente proyecto?
El evangelio según Martin
En 1972 Scorsese dirigiría la película Bertha fulgor de carga (Boxcar Bertha) protagonizada por Barbara Hershey, durante el rodaje de esta le llamaría la atención un libro que esta actriz estaba leyendo, “La última tentación de Cristo” novela del griego Nikos Kazantzakis, que lejos de lo que su título nos pueda decir, busca plantear la dualidad del ser humano sobre lo que debemos y lo que queremos y las consecuencias que esto puede provocar.
Esta idea le pareció tan interesante a Scorsese que tuvo el deseo de adaptar esta historia para la gran pantalla, aunque todo apuntaba a que esto podría acabar con su carrera, pero 16 años y mucho trabajo después lo recompensaron con un largometraje que no dejo a nadie indiferente, con figuras como Karol Wojtyła tachando a la película de blasfema y con incidentes mucho peores como un cine prendido fuego en Paris.
De esta producción Scorsese tomaría ciertos elementos que reutilizaría para su siguiente obra, la cual lo elevaría definitivamente al cielo del cine.
Carry On Wayward Son
Originalmente, Scorsese tenía previsto dirigir Buenos muchachos antes que La última tentación de Cristo (The Last Temptaion of Christ, 1986), pero cuando los fondos para realizarla se materializaron, pospuso su rodaje, lo cual afecto de manera positiva a la realización de la película.
En ambos largometrajes se pueden encontrar múltiples similitudes como, la elaboración del guion, el cual se escribió junto al autor de la novela que adapta, la historia de los personajes y el camino que recorren, que culmina con vos haciendo lo que debían desde un primer momento les guste o no y una joya del cine pocas veces vista y que solo un genio como Scorsese puede lograr, como cuando Henry rompe la diégesis de la narrativa y le habla al espectador, lo mismo que podemos apreciar en la escena en la que el ángel habla con Jesús. Pero todo esto son solo datos curiosos, una simple trivia para los fanáticos, porque aunque ambas producciones tengan tantos elementos en común, están lejos de ser la misma y eso es debido a la narrativa y la manera que tiene de contar su historia.
Henry Hill Jr. fue un mafioso el cual estuvo asociado con la familia criminal Lucchese de la ciudad de Nueva York desde 1955 hasta 1980, cuando fue arrestado por cargos de narcotráfico y se convirtió en informante del FBI como una forma de sobrevivir.
Él es quien nos cuenta la historia, desde su infancia con el deseo de convertirse en gran un mafioso y mostrando el camino a donde ese deseo lo llevo, con una transformación total en el final, la voz en off, el freeze frame y un plano secuencia que hoy día sigue dando de qué hablar, son los elementos más característicos que Scorsese utiliza para dotar de vida a este relato y en sus propias palabras ese es el mayor encanto que tiene Buenos muchachos, muchas situaciones de tensión y violencia bajo esta dirección cambian el tono sombrío que pudieran llegar a tener por uno tragicómico.
Ejemplo de esto es la escena donde Tommy Devito interpretado por un sensacional Joe Pesci, asesina a Spider, algo así podría ser muy denso, pero Scorsese no buscaba generar esto y le da otro tono haciéndolo desde los diálogos:
Tommy
Buena Puntería. Esa es la suerte que tengo.
Es difícil fallar desde acá.
¿Te molesta lo que hice?
Jimmy
No.
Tommy
Todos es su familia, son unas ratas.
Él hubiera terminado igual.
Jimmy
Sos un estúpido.
No me lo puedo creer.
Vos vas a cavar el puto agujero.
Además, no tengo cal.
Tommy
No me importa, ni que fuera el primero.
¿Dónde están las palas?
Esto vuelve única a la película, la llena de dinamismo y la hace impredecible para el espectador, saliéndose del policial negro, el drama o la acción, la que normalmente podríamos esperar.
Suya es la venganza
Luego de dos producciones basadas en libros, las cuales tienen un tema y una idea similar y siendo una de ellas la que elevaría la carrera Scorsese definitivamente, el paso a seguir sería muy obvio, si se quiere, adaptar otra novela famosa, nutrir al relato con esos movimientos de cámara tan vivos y jugar al máximo con el concepto de “La fuerza antagónica no tiene por qué ser mala”. Pero eso sería muy sencillo para un genio él, es así como su amigo Steven Spielberg le cuenta que tiene un proyecto que no quiere dirigir, a lo que Scorsese le dice algo parecido y ambos deciden intercambiar, llegando a sus manos Cabo de miedo (Cape Fear) la cual romperá totalmente con lo que venía haciendo, llena de suspenso, tención, una fotografía que no tenía nada que ver con sus anteriores películas, aunque mantenía una calidad intacta.
El cine de Martin Scorsese es eso, hoy es un documental sobre una banda de rock, mañana es una película infantil para toda la familia que logra sin transpirar rivalizar con superproducciones de Asia y de Estados Unidos, no hay dos películas iguales, no hay una fórmula o un patrón que seguir, simplemente es una persona apasionada por el séptimo arte que lo deja todo.



