
¡Jo, qué noche! (Después de hora) Por Matías Carricart
¡Jo, qué noche! (Después de hora)
Por Matías Carricart

Martin Scorsese ya era un director de renombre en la década del 80. Películas como Taxi Driver (1977) y Toro salvaje (Raging Bull, 1980) lo pusieron en boca de todos. Fue en este tiempo cuando se embarcó en un ambicioso proyecto: La última tentación de Cristo (The Last Temptation of Christ, 1988). La película debió cancelarse en dos ocasiones, siendo la segunda por no reunir el presupuesto y por la falta de interés de Robert De Niro en ser el protagonista. El actor quería hacer una comedia y había comprado una historia publicada en Newsweek escrita por Paul D. Zimmerman. El director iba a ser Michael Cimino pero, por diferencias creativas, se le ofreció el proyecto al neoyorquino, que finalmente aceptó luego de haberla rechazado unos años antes. El rey de la comedia (The King of Comedy, 1983) está lejos de ser una película de ese género. La obsesión de Rupert Pupkin (Robert De Niro) con el comediante Jerry Langford (Jerry Lewis) lo lleva a situaciones más trágicas que graciosas, convirtiéndolo en un verdadero psicópata que incomoda la pantalla en todo momento.
La película fue un fracaso de taquilla. Un film con un género en el título y Jerry Lewis como co-protagonista, solo aportó confusión al público. Scorsese retomó el proyecto de La última tentación de Cristo, pero cuando faltaba una semana para comenzar a filmar, Paramount Pictures canceló la película. Decepcionado por la industria, se decidió por hacer proyectos más independientes. Su abogado Jay Julien le alcanzó un guion escrito por Joseph Minion para la Universidad de Columbia en el que las desgracias del protagonista lo hicieron recordar su situación actual. Scorsese, de esta forma, aceptó dirigir Después de hora (After Hours, 1986). Cuando se supo que el neoyorquino había aceptado, Tim Burton, el director elegido, dio un paso al costado gustosamente.
Desde el inicio, el protagonista elegido fue Griffin Dune, que le había acercado el guion a Jay Julien, que también era su abogado. Después de hora narra las aventuras de Paul Hackett (Griffin Dune), un aburrido oficinista que sale por la noche a buscar a Mary (Rossana Arquette), una mujer que había conocido en un bar. La excusa explícita es comprar el pisapapeles, aunque el verdadero objetivo sea pasar una noche con ella. La película es una seguidilla de situaciones inoportunas en el que Paul, cada vez que trata de encontrar una solución, se mete en un problema nuevo. La birome, con la que quiere anotar el teléfono de Mary no tenga tinta, es un indicio de lo que será su noche. El viaje en taxi en el que se pierde su único billete de 20 dólares es el siguiente problema. Lo vertiginoso con lo que se muestra ese viaje fue obra de Thelma Schoonmaker (la montajista de casi todas las películas de ficción de Scorsese) para agregar más comedia y reducir la duración inicial que superaba las dos horas.
Hackett llega al domicilio, pero, luego de sentirse incómodo con Marcy y con su amiga Kiki (Linda Fiorentino), decide irse. Paradójicamente, queda encerrado en ese barrio que es el SoHo. La ciudad de Nueva York es una protagonista más, con los temores que existían en la década del 80 y que lejos estaba de ser la ciudad gentrificada que es en la actualidad. No hay un personaje que haga de villano, sino que lo es la propia ciudad. Es por esto que volver caminando nunca es considerado una opción. No puede tomarse el tren porque no llega con el dinero y, cuando el dueño de un bar decide dárselo, la caja se queda cerrada. Hackett se mueve entre la casa de Kiki, el dueño del bar, la moza del bar y un boliche punk, además de ser perseguido por un grupo de vecinos que lo acusan de ladrón. Con cada escenario, se va tornando más oscura la noche de Paul. Después de hora se diferencia de otras películas de Scorsese como Taxi Driver o El lobo de Wall Street (The Wolf of Wall Street, 2014), que también se sitúan en su ciudad de origen, pero vista desde la perspectiva de un oficinista aburrido que sale en busca de una aventura. Es la calle de a pie lo que se conoce, y no arriba de un taxi o desde el punto de vista de un empresario lujurioso. El famoso “ciudadano de a pie” como se conoce en las consultoras políticas. Otro punto importante para mostrar la importancia de la ciudad es que Scorsese decidió filmar en exteriores, haciendo que la película se grabe casi siempre de noche. Claro que también tuvo que ver la decisión de la productora de no filmar en estudios para ahorrar gastos. De esta forma, se muestra que Nueva York de noche está lejos de la idealización. Cada uno sospecha del otro, con robos y muertes incluidos. El SoHo se convierte en un círculo del que Paul no puede salir, como lo hace en su vida durante el día en el que sale y entra dentro de esa aburrida oficina.
Después de hora se agrupa dentro de esa categoría de películas conocidas como one crazy night movie (una noche loca). Varias son las características de este estilo, siendo la principal que transcurre en una sola noche. En este lapso de tiempo, los protagonistas, que son personas comunes y corrientes, vivirán una serie de aventuras convirtiéndose en los héroes de turno. Estos filmes no pertenecen únicamente a un género. Hay de acción como Duro de matar (Die Hard, 1988), románticas como la trilogía encabezada por Antes del amanecer (Before Sunrise, 1995), de comedia como Supercool (Superbad, 2007), de terror como Halloween (1980) y thrillers como Collateral: Lugar y tiempo equivocado (Collateral, 2004), Edmond (2006) y Good Time: Viviendo al límite (Good Time, 2017). Si bien algunas tienen algún salto temporal, el principal conflicto se desarrolla en una noche.
Después de hora fue un éxito de taquilla y de crítica. Ganó el premio como mejor película en la primera edición de los Independent Spirit Awards y Scorsese fue premiado como mejor director en el festival de Cannes. Pero, quizás el mayor premio, fue la confirmación de que Scorsese todavía resistía a esa industria que lo quería dejar de lado. Su siguiente película fue El color del dinero (The Color of Money, 1987), una secuela no directa de El audaz (The Hustler, 1962). Los elementos de comedia de Después de hora (y no de El rey de la comedia) y Nueva York fueron dejados de lado por una road movie en la que un jugador de billar (Paul Newman) apadrina a una joven promesa (Tom Cruise) en el arte de las estafas mediante apuestas. El director finalmente pudo concretar La última tentación de Cristo en 1988 y filmó otras grandes obras como Buenos muchachos (Goodfellas, 1990), Los infiltrados (The Departed, 2006) y El irlandés (The Irishman, 2019), por solo nombrar algunas. “Gracias por devolverme la pasión de hacer películas” le dijo Scorsese a Griffin Dune y a la productora Amy Robinson. En realidad, el agradecimiento debe ser para Marty, por no dejar de hacerlas.



