El cisne negro – Hermosa venganza
Dos cisnes prometedores que no pudieron volar ¿o sí?
Por Erica Zur Werra
La teoría del cisne negro fue desarrollada en 2007 por el profesor y escritor libanes Nassim Taleb. Aunque el término en sí surge en 1697 cuando se realiza el primer avistamiento de cisnes negros, hasta ese momento se pensaba que solo existían de color blanco. Nassim dice que hay tres componentes en la teoría mencionada: 1) es algo atípico, sale de las expectativas habituales, 2) tiene un impacto extremo y 3) la naturaleza humana nos hace inventar explicaciones después de ocurrido el hecho, haciéndolo explicable y predecible. De alguna forma, estos tres puntos podemos encontrarlos en las dos películas. A sus protagonistas las podemos ver prácticamente como un reflejo, sus historias podrían parecerse, pero al mismo tiempo se distorsionan si pasamos del otro lado del espejo. Como le pasaba a Alicia, en “Alicia a través del espejo de autor” de Lewis Carroll.
Nina (Natalie Portman) protagonista de El Cisne Negro (Black Swan, 2010), es una bailarina clásica brillante y extremadamente perfeccionista, toda su vida gira en torno al ballet. Su única meta es ser elegida bailarina principal.
Cassie (Carey Mulligan) protagonista de Hermosa Venganza (Promising Young Woman, 2020) es una estudiante de medicina, con un futuro magnifico, pero que actualmente trabaja en una cafetería y vive con sus padres. Su objetivo es la venganza. Ambas mujeres viven en un mundo exigente y hostil, que constantemente les presenta obstáculos. Sus padres esperan algo de ellas, la sociedad espera algo de ellas, ellas esperan algo de ellas.
Las pretensiones están a la orden del día, el mundo del ballet es de los más competitivos, tóxicos y demandantes que existen. Si vas a bailar, tenes que estar preparado para luchar con uñas y dientes. No es para débiles y tampoco para mujeres mayores. Siempre hay alguien más joven que te puede reemplazar. Nina esto lo sabe, se dedicó día tras día a entrenarse, tiene presión en la academia y en su casa. Su madre, una señora narcisista, a punto de convertir su relación madre e hija en un “síndrome de Munchausen”, le inculco el amor por la danza, proyectándole todos sus deseos frustrados, tratando de convertirla en lo que ella no pudo ser, aunque esto implique controlar todos los aspectos de su vida. En esa casa no hay privacidad, no hay vida social, no hay vida adulta. Ser la próxima Reina Cisne tiene un precio, no cualquiera puede cumplir el rol, salvo que esté dispuesto a todo. En cambio, trabajar en una cafetería parecería mucho más sencillo, aunque se remarque todo el tiempo que ese no es tu lugar y que deberías hacer algo con tu vida, que dejaste marchitar tu futuro. Eso le sucede a Cassie, la ex estudiante de medicina, inteligente y carismática que dejo de ser esa persona que todos conocían hace tiempo, nadie entiende porque dejó la universidad, porque sigue viviendo con sus padres, sin pareja, sin amigos, sin nada por delante. Al menos, a los ojos expectantes de los demás. Porque claro, una chica blanca, rubia y linda, no debería conformarse con trabajar medio tiempo sirviendo café. En este caso sus padres no intentan controlarla, pero quieren que retome su vida, la incitan a eso y a mudarse lo antes posible. Su madre solo piensa en que responderle a la gente cuando le preguntan por ella. Pero Cassie no esta pensando en eso, tiene su propia agenda y va a cumplirla a cualquier precio.
Ambas películas tienen dos ejes principales: un objetivo a alcanzar y la transformación. Dentro de eso, encontraremos varias bifurcaciones.
El evento disruptivo que dispara los cambios y da lugar a esa espiral obsesiva que presentan las protagonistas son “las Ninas”, quienes marcan el principio y el final de las historias. Cassie busca desesperadamente vengar a su amiga Nina, y no puede cortar ese bucle en el que entro desde su muerte. Y la Nina de Natalie Portman, debe vencer a su Nina buena y perfecta, para no perder el rol protagónico. Las dos tienen que fragmentarse, comienzan una despersonalización para convertirse en alguien más. Sus objetivos, en realidad, estan impulsados por causas externas, ya sea el deseo materno o la muerte de una amiga. Sus personalidades originales se van diluyendo.
La sexualidad y la figura masculina también se pone en juego, si bien en Hermosa venganza es fundamental, no deja de ser menor en El cisne negro, el hombre como usuario del cuerpo femenino esta a la orden del día, ya sea por la cultura del hook-up (encuentros sexuales casuales) y los limites que se cruzan en estas situaciones, hasta el maltrato por parte del profesor de ballet que humilla, cuestiona y compara el cuerpo de sus bailarinas hasta llegar al acoso y abuso sexual. Una encuentra el sexo como liberador; la otra, al contrario, lo reprime. Migajas que van sedimentando la transformación de las protagonistas. Dejan su vida en pausa por un bien mayor, y si bien por momentos pareciera que consiguen algo a cambio en el camino, todo se desmorona a niveles impensados.
Nina termina teniendo un brote psicótico en el que no puede diferenciar que es real y que no, pero en definitiva consigue lo que quería, a pesar de haberse transformado por completo. Lleva la historia de Odette y su cisne literalmente a la realidad, Odette y la Nina buena mueren para dar paso al cisne negro, el lado oscuro la consume a la vez que le consigue el reconocimiento y los aplausos que tanto anhelaba.
Cassie consigue llevar al punto máximo su venganza, desde que falleció su amiga estaba muerta en vida, pero solo concluyó el acto al hacerse real su autodestrucción. Dejo todo para buscar a los responsables, incluso desde el más allá seguía planificando como hacerlos caer. Para ambas historias se cumplen los tres puntos de la teoría del cisne negro, hechos inesperados, disruptivos y que se intentan explicar con lógica para dejar a la gente tranquila.
La amiga de Cassie y todas las mujeres a las que les paso lo mismo, se lo buscaron, no podían confiar en su palabra porque estaba alcoholizada, nadie hizo nada porque en realidad quisieron creer que no podían. La locura de Nina fue porque no pudo aguantar la presión, seguro consiguió el papel porque se acostó con el profesor.
Dos vidas marcadas por la mirada del otro, conducidas por la vida de otro y por las vivencias de otro que cuando encuentran su propio camino ya es tarde y no queda nada por recorrer. Al menos en el caso de Hermosa Venganza, ya que para El Cisne Negro puede que el final sea mas abierto y entremos en la discusión de si la muerte corresponde a la bailarina o a su parte más vulnerable.
Para el caso es lo mismo, siempre hay una justificación que no incluye a ese otro, solo a las protagonistas.


