
La Saga Indiana Jones: el aventurero (casi) inoxidable

Cuenta la leyenda que en 1977 George Lucas y Steven Spielberg se encontraban de vacaciones en Hawái. El primero disfrutaba del éxito de La guerra de las galaxias (Star Wars, 1977) y el segundo terminaba de filmar Encuentros cercanos del tercer tipo (Encounters of the Third Kind, 1977). Ahí Spielberg le comentó a Lucas las ganas de realizar una película de James Bond. Pero Lucas le comentó que tenía una idea mejor, “una película de Bond sin sus mecanismos de espionaje”. Lucas había esbozado junto Philip Kaufman (Los Elegidos de la Gloria, La insoportable levedad del ser) un argumento titulado “Las aventuras de Indiana Smith”, un arqueólogo mezcla con Sherlock Holmes, con fuertes influencias de las narrativas de aventuras de los seriales de las décadas del 30 y del 40. Spielberg convenció a Lucas de llamar al personaje Jones y con el guion ya terminado de Lawrence Kasdan (Reencuentro, Silverado) presentaron el proyecto a la Paramount Pictures, que dio luz verde para realizar en principio cinco películas con el personaje. Es difícil imaginarse hoy otro actor que Harrison Ford como protagonista. Pero esto tuvo varias idas y vueltas. Spielberg quería a Ford, pero Lucas se rehusaba ya que no quería quedar pegado al actor que ya que había participado en sus tres películas previas como director y productor: American Grafiti, Star Wars y The Empire Strike Back. Debido a esto tuvieron que hacer un casting y el seleccionado fue Tom Sellleck protagonista de la popular serie Magnum P.I. Por desavenencias con la productora de la serie no pudieron contar con el actor, así que Spielberg pudo imponer finalmente a Harrison Ford, y también a John Williams en la banda sonora, además de sus habituales colaboradores, Douglas Slocombe en la fotografía y Michael Kahn en la edición.
El resto es historia. En 1981 se estrenó Los cazadores del arca perdida (Raiders of the Lost Ark), a la que siguieron Indiana Jones y el templo de la perdición (Indiana Jones and the Temple of Doom, 1984), Indiana Jones y la última cruzada (Indiana Jones and the Last Crusade, 1989) e Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal (Indiana Jones and the Kingdom of the Crystal Skull, 2008). Además la franquicia incluye una serie televisiva, Las aventuras del joven Indiana Jones (The Young Indiana Jones Chronicles) emitida entre 1992 y 1996 y una catarata de novelas, videojuegos, documentales, libros y todo el merchandising posible, que convirtieron a Indiana Jones en el protagonista de una de las sagas más perdurables de la historia del cine. En junio de 2023 se va estrenar un nuevo capítulo titulado Indiana Jones y el dial del destino, esta vez con la dirección de James Mangold (Logan, Ford vs Ferrari)
La Saga Indiana Jones:
Indiana y los nazis tras el arca
El rostro del héroe no es revelado hasta unos minutos después de empezada la película. En forma muy inteligente, quizás con el objetivo de crear un icono, vemos su silueta, siempre de espaldas, caminando por la espesa vegetación de la selva amazónica. Solo divisamos su campera de cuero y su sombrero fedora. Luego, y después de sufrir la primera traición que va ser parte recurrente en toda la saga, lo vemos de frente, haciendo uso de uno sus adminículos más característicos: el látigo. Después el camino lleno de trampas hasta un ídolo de oro, la piedra rodante que se le viene encima, el escape, y la huida. En una secuencia extraordinaria, casi sin diálogos, hace su aparición el aventurero más importante de la historia del cine. Indiana Jones es un arqueólogo y profesor en una pequeña universidad en Nueva Inglaterra que viaja por el mundo en busca de antigüedades para su jefe y amigo Marcus Brody (Denholm Elliot). Estamos en el año 1936 y el argumento de la película se reduce a encontrar el Arca de la Alianza que se cree escondida en la ciudad de Tanis en Egipto. La misión se la encomienda el gobierno de EEUU luego de la fallida expedición en la selva sudamericana, y debe ser antes que lo haga un conjunto de nazis que siguen las ordenes de Hitler. La película contiene el mcguffin clásico que hace avanzar la trama sin importar tanto de que se trata, y que podría haber sido cualquier otro objeto. El tema es como. El talento de Spielberg y el guion muy sólido de Kasdan generaron un clásico instantáneo que no da respiro. Hay un personaje femenino muy fuerte, Marion Ravenwood (Karen Allen) que tanto es el interés amoroso de Indiana como una mujer de armas tomar. A la búsqueda se va a sumar además del mencionado Marcus, “el mejor excavador de Egipto”, Sallah (John Rhys-Davies). Repleta de escenas clásicas (la balacera en el bar de Marion en Nepal, el encierro de los nazis en el Pozo de las Almas en Tanis), la película trabaja en forma notable los elementos naturales y sobre todo los religiosos de la trama, en la que siempre se nos advierte que el Arca es algo con lo que no se debería jugar. Como en los seriales de antaño Indy y Marion recuperan, pierden, recuperan y vuelven a perder el arca, hasta llegar ese clímax (con los FX de la época, pero muy logrados) en que los nazis si van a ser castigados para toda la eternidad.
Indiana y el templo de la oscuridad
Ambientada un año antes de los sucesos de la primera película, Indiana Jones y el templo de la perdición no es una precuela ya que fue concebida como un filme independiente, como todos los capítulos de la saga. Otra vez Spielberg sorprende con una introducción deslumbrante. En apenas veinte minutos, y con Harrison Ford vestido a lo James Bond, viajamos por tierra, cielo y agua desde un número musical en un bar de Shanghái a una pequeña aldea perdida en la India. En ese lapso de tiempo, y en que las cosas no salen bien otra vez para Indy, aparecen los dos personajes que lo van a acompañar en todo el viaje: Willie Scott (Kate Capshaw), cantante del club nocturno y Short Round (Ke Huy Quan), chofer ocasional en la persecución y pieza clave en la resolución de la historia. Esta vez no son los misterios y las leyendas relacionados con la religión cristiana los que mueven la trama una vez “caídos” en la India, y los villanos no son los nazis. No es tampoco un tesoro codiciado por la humanidad, sino que son tres piedras Sankara, que dan vida a la pequeña aldea y que fueron robadas al igual que los niños y que se cree están en cercano palacio Pankot.
Es notable que una película pensada para todo publico sea tan oscura y salvaje como esta, es para recordar que se tuvo que crear la calificación PG-13 para poder exhibirla sin cortes, y ha logrado una división entre sus detractores y defensores acérrimos. Tenemos entre otros temas trabajo infantil, esclavitud, el peligro de las sectas fanáticas, sacrificios rituales, villanos devorados por cocodrilos y hasta una crítica no tan solapada al imperialismo inglés. El guion balancea muy bien estos temas y se permite logrados momentos de humor (serpientes y sesos de mono en un almuerzo), y también las mejores secuencias filmadas por Spielberg, a la ya mencionada escena introductoria se suma la ya clásica huida en los vagones de los interminables túneles de la mina donde tenían a los niños desaparecidos. Indiana Jones y el templo de la perdición es la perla negra dentro de la saga: no se relaciona en nada a lo que pasó y a lo que viene, pero lo interesante es el atrevimiento de Spielberg y de Lucas por hacer algo muy distinto con el mismo personaje.
Indiana, su padre y el ultimo cruzado
Al finalizar la década del 80, y luego del desconcierto que generó Indiana Jones y el templo de la perdición, llegó a los cines la tercera parte de la saga que le permitió a Spielberg volver sobre sus temas predilectos: la Segunda Guerra Mundial y los nazis. Puede pensarse Indiana Jones y la ultima cruzada como una suerte de nueva versión de Los cazadores del arca perdida ya que los temas son prácticamente los mismos, en este caso la búsqueda del Santo Grial que asegura la vida eterna quien bebe de él, y la de su padre. La ausencia paterna es un tópico recurrente en casi la filmografía de Spielberg, y apenas mencionado las películas anteriores. El prólogo nos muestra a Indy de adolescente, interpretado por el malogrado River Phoenix, en una escena que sirvió de inspiración a la serie. En su primera “misión arqueológica” y de iniciación va a hacer suya la Cruz de Cortez y adquirir la característica campera, sombrero y látigo, además de la cicatriz real de Harrison Ford. Spielberg introduce a su padre Henry Jones Sr. (Sean Connery) y de la misma forma que a Indiana en el comienzo de la saga: de espaldas y con un halo de misterio, escribiendo en una libreta que, además del cáliz sagrado, va a ser el otro elemento clave de historia. A partir de ahí volvemos a ver a los nazis malvados, en tono de parodia; la vuelta de sus amigos Marcus y Sullah, una femme fatal muy distinta a Marion con una lealtad algo cuestionable, el recorrido por el globo terráqueo empezando en Utah y terminando en Petra, pasando por Venecia y Berlín, persecuciones en lancha y con tanques en el desierto. Lo en verdad relevante es el encuentro de Indy con su padre (huraño, terco, distraído) que con la excelente química entre Ford y Connery nos da los mejores momentos de comedia de la saga. Ya hacia el final, y luego de la escena en el templo secreto donde el Grial va a quedar para siempre, se produce la reconciliación, el ajuste de cuentas simbólico entre padre e hijo. A la luz de Los Fabelmans, también podría pensarse hace mas de 20 años en el reencuentro de Spielberg con su verdadero padre.
Indiana y la película de cristal
Los rumores de una cuarta entrega eran insistentes. En 2008, casi 20 años después de la tercera parte se la saga, finalmente se estrena Indiana Jones y la calavera de cristal. Estamos en 1957, en plena guerra fría, y los malos no podían ser otros que los rusos. Es imposible que el paso del tiempo se detenga, y esto es evidente ya en los primeros minutos de la película. Vemos un Indiana más viejo (“no puedo pelear como lo hacia contra los nazis”, dice al comienzo”) pero quizás más sabio (acierta perfectamente el acento ucraniano de la villana de turno, Irina Spalko (Cate Blanchett). Ambos coincidirán en búsqueda de un cráneo de cristal que se cree de procedencia alienígena, ella como líder de un grupo de espías soviéticos e Indiana tras la pista del profesor Oxley (John Hurt), a pedido de Mutt (Shia LaBoeuf), que resulta ser hijo suyo tras la confesión de la reaparecida Marion, que regresa a la saga. Hay muchas cosas que funcionan en la película y otras no. El objeto sigue siendo el mismo (irrelevante), pero en muchos tramos la película es muy solida como la primera parte en el depósito del área 51 (donde en un guiño inspirado vemos arrumbada al Arca de la Alianza), y la fuga en motocicleta de Mutt e Indiana de dos agentes rusos a lo largo del campus universitario, donde se recupera el ambiente de paranoia de los 50 y algo de la cultura y moda de esa época. Esto sin contar que Indiana se mete en un refrigerador para guarecerse de una explosión nuclear. Los problemas son aparte del nulo carisma de LeBeouf, la falta de humor como en las demás películas de la saga, un Indiana demasiado acompañado en la aventura que resta en lugar de sumar (el regreso de Marion aporta poco) y el uso excesivo de CGI sobre todo en la última parte, además de las imprecisiones históricas y geográficas que en este caso son muy excesivas. Pero Spielberg vuelve siempre sobre sus obsesiones. Subvierte la trama de Indiana Jones y la última cruzada (Indy ahora es el padre ausente, aunque sin saberlo) y nos da nuevamente una película de padres e hijos, con el amor irrefrenable por la aventura.
Indiana y el destino final
Ya se confirmó que en junio de 2023 se va estrenar la última película de la saga, Indiana Jones y el dial del destino. Solo se ha visto el tráiler y trascendió que en algunos testeos no había funcionado nada bien. A más de 40 años de Los cazadores del arca perdida solo queda del equipo original Harrison Ford, pronto a cumplir 79 años y vemos en un plano a Sallah, vivando al doctor Jones. Spielberg dejó la dirección en manos de James Mangold, pero se mantiene como productor ejecutivo bajo el manto de Lucas Films, adquirida por Disney en 2012.
Por Claudio Mion



