Doble de Cuerpo: Más viejo que William Wilson, y nuevo como el multiverso Por María Cabrera

“William Wilson” es un relato corto de Edgar Allan Poe que explora el tema del doppelgänger, pero en este caso, el «doble» del protagonista no juega un papel malvado, sino que siempre aparece cuando el William narrador realiza una acción poco ética. Fue publicado por vez primera por la revista “Burton’s Gentleman’s Magazine” en octubre de 1839, y más tarde apareció en la colección de 1840, “Tales of the Grotesque and Arabesque”.
William descubre en la juventud, que tiene un doble con su misma cara y mismo nombre; y hace lo que puede para poner distancia entre ambos. A medida que el protagonista va creciendo, su comportamiento es cada vez más depravado, gana enormes cantidades de dinero mediante engaños al jugar a las cartas y seduce a una mujer casada. En esta etapa aparece su doble de nuevo, con la cara siempre cubierta, susurrando unas pocas palabras que alertan a otros sobre el comportamiento de William. En el último de estos incidentes, William arrastra a su doble a una antecámara y lo apuñala. Tras la acción de William, aparece un enorme espejo en el que este ve el rostro del fallecido, momento en el que el narrador siente que está pronunciando las palabras: «en mí existías, y en mi muerte, ve cuán profundamente te has asesinado a ti mismo.» este acto se lee como que ha asesinado a su conciencia, es decir, a su moral.
El papel de los dobles en el arte, desde los espejos en las pinturas, hasta los usurpadores de cuerpo en el cine, siempre es el reflexionar sobre la realidad interna, y lo que exponemos al mundo, a la vez que la las luces y la oscuridad de los personajes. A veces, ni siquiera nos reconocemos a nosotres mismes en nuestras acciones.
Cual polilla a la flama, Brian de Palma se vio atraído por este concepto tan oscuro y real, sumándole a la historia que iba a contar, quizás sus propios demonios sobre la industria del cine. Doble de Cuerpo (Body Double, 1984), dirigida por Brian De Palma, es una pieza clave del thriller psicológico que no solo explora la despersonalización y objetificación del cuerpo femenino, sino que sobre todo desentraña el artificio del cine, ya con su premisa que plantea la posibilidad que toda la historia sea una invención del protagonista para superar su claustrofobia, sustentada por «huecos» en la trama que pueden ser fruto de su imaginación. Es un film con grandes aspectos revolucionarios, con mucha influencia en el cine posterior.
Interesantemente, en el medio de los comics, otro Wilson aparecería en 1991 para explorar estos mismos conceptos. Wade Winston Wilson, o mejor conocido como “Capitán Deadpool”, un personaje que no solo es consciente que es parte de una realidad fabricada (un comic) sino que, además, conoce y es consciente de múltiples variables de sí mismo, como suele ocurrir en ese medio.
Siendo Jake
La claustrofobia de Jake (Craig Wasson) es presentada desde el inicio de la película, cuando sufre un ataque durante la filmación de una escena en un espacio cerrado. Este evento no solo establece su condición, sino que también marca el comienzo de su viaje hacia una posible auto-rehabilitación. La claustrofobia es una condición debilitante que puede distorsionar la percepción de la realidad, y esto se convierte en una herramienta narrativa crucial para interpretar los eventos que siguen.
Analizando la película como una fantasía del protagonista para poder volverse una versión más resiliente de él mismo, hay varias señales que apuntan a la veracidad de esta teoría. La película presenta varias transiciones abruptas y situaciones extremas que carecen de una explicación lógica. Las tomas donde los espacios toman dimensiones irreales, las extrañas e inexplicables acciones de los personajes, e incluso el maquillaje son ejemplos de incoherencias que pueden ser interpretados como proyecciones de la mente de Jake, quien está creando una narrativa para enfrentarse a su fobia y sentido de impotencia. Por ejemplo, la transición de Jake desde su apartamento hasta la casa de Gloria (Deborah Shelton) y su participación en eventos inusuales, como el aparente interés que Gloria presenta por él y su involucramiento en un asesinato, pueden parecer demasiado coincidentes y teatrales, como si fueran escenas de una película en lugar de la vida real. Tal como lo es el final, donde el tiempo y el espacio parecen no obedecer las leyes de la física.
A su vez, el telescopio que Jake usa para espiar a Gloria, se convierte en un símbolo de su deseo de escapar de su propia realidad cerrada y controlar un espacio que de otro modo le sería inaccesible. Este acto de voyerismo podría ser una manifestación de su necesidad de proyectarse fuera de sus limitaciones físicas y mentales.
La estructura metatextual de «Doble de Cuerpo» también apoya la interpretación de una realidad fabricada. Jake es un actor que participa en una película de terror de bajo presupuesto al principio. Este marco narrativo sugiere que Jake nunca escapa realmente del mundo de las ilusiones cinematográficas.
El final de la película, que muestra a Jake en el mismo set que al comienzo, cierra el círculo de su viaje. Esto no solo sugiere que todo lo que hemos visto podría ser la trama de una película bastante exagerada, o la imaginación del protagonista tratando de pasar por un momento de temor, para seguir adelante con la filmación de la que es parte.
Espejismos fabricados de realidad.
En Doble de Cuerpo, los espejismos desempeñan un papel crucial al simbolizar la confusión entre la realidad y la fantasía, tanto para el protagonista como para el espectador. Los Ángeles es retratada como una ciudad de falsedades y superficialidades, un lugar donde las apariencias engañan y la verdad es elusiva. La arquitectura de la ciudad, con sus luces brillantes, reflejos y paisajes deslumbrantes, crea una atmósfera que constantemente desafía la percepción de lo que es real y lo que no. Este entorno urbano lleno de espejismos sirve como una metáfora visual del estado mental de Jake, quien lucha por discernir la autenticidad en un mundo lleno de ilusiones. La constante aparición de espejos y reflejos en la cinematografía de De Palma refuerza esta idea, mostrando cómo los personajes, incluido Jake, están atrapados en una red de percepciones distorsionadas, como una casa de espejos en una feria. Los espejismos, en este contexto, no solo representan las trampas y decepciones de la vida en Los Ángeles, sino que también reflejan la construcción de una realidad alternativa por parte de Jake, una realidad que podría ser un mecanismo de defensa para enfrentar sus miedos y ansiedades más profundos. En última instancia, estos espejismos invitan al espectador a cuestionar la veracidad de los eventos narrados, subrayando la fragilidad de la percepción y la facilidad con que se puede manipular la realidad en el cine y en la mente humana.
Doppelgängers, desde Alemania con amor.
El concepto de doppelgänger, que se remonta a las tradiciones folclóricas y literarias alemanas, se refiere a un doble fantasmagórico o sombra de una persona, a menudo asociado con presagios de mala suerte o fragmentación de la identidad. En Doble de Cuerpo, De Palma utiliza el doppelgänger para explorar la dualidad y la multiplicidad de identidades. La presencia de Holly Body (Melanie Griffith) como la doble de Gloria Revelle introduce una capa de complejidad a la trama, sugiriendo que lo que Jake percibe no siempre es la vida real. La utilización de doppelgängers en la película sirve para desenmascarar la superficialidad y el artificio en la construcción de identidades, tanto en el ámbito personal como en el cinematográfico. Psicológicamente, los doppelgängers simbolizan la disociación y la lucha interna entre las diferentes facetas de la personalidad. Para Jake, Holly y Gloria representan dos extremos de la misma obsesión: el deseo y la realidad distorsionada por la fantasía. La escena en la que Jake descubre que Holly ha estado interpretando a Gloria revela no solo el engaño dentro de la película, sino también la fragilidad de su percepción y su incapacidad para distinguir entre lo autentico y lo imaginado. Este descubrimiento subraya la psicología del doppelgänger como una herramienta para examinar la fragmentación del yo y la manipulación de la identidad, tanto a nivel individual como colectivo. La dualidad en la película resuena con la teoría freudiana del «Unheimlich» (lo siniestro), donde lo familiar se vuelve extraño y perturbador, reflejando los miedos y deseos reprimidos del protagonista. En última instancia, Doble de Cuerpo utiliza el doppelgänger no solo como un dispositivo narrativo, sino como una profunda exploración de la identidad, la percepción y la realidad.
Cómo hablar sin líneas de dialogo
El director utiliza espejos y superficies reflectantes para crear composiciones visuales que sugieren duplicidad y fragmentación. Estos elementos no solo añaden una capa de complejidad visual, sino que también simbolizan la dualidad y la multiplicidad de identidades en juego. Los espejos son utilizados para distorsionar la percepción y para reflejar las diferentes facetas de los personajes.
Por ejemplo, la escena donde Jake sigue a Holly Body por el set de una película para adultos, es confusa, caótica, erótica, y quizás, demasiado buena para ser real. Las luces y los reflejos crean una atmósfera de confusión y duplicidad, simbolizando la búsqueda de Jake de la verdad en un mundo lleno de engaños y espejismos. La cinematografía y la edición en esta secuencia son particularmente efectivas para transmitir la desorientación y el caos mental de Jake.
La influencia en la que no están pensando: «Cabaret»
La influencia de la película Cabaret (1972), dirigida por Bob Fosse, se puede observar en el enfoque estilístico y temático de Doble de Cuerpo, ambas comparten una serie de similitudes tanto en lo estético como en su estructura de la historia. Las dos películas utilizan ambientes nocturnos y clubes como espacios centrales, donde el glamour y el espectáculo sirven de contraste a la realidad exterior. En Cabaret, el “Kit Kat Klub” actúa como un refugio hedonista durante el ascenso del nazismo en Alemania, ofreciendo un escape temporal de la dura realidad política y social. De manera similar, en Doble de cuerpo, el mundo del entretenimiento y el lujo en Los Ángeles proporciona un refugio para los personajes de las inquietantes verdades que se ocultan en su vida diaria.
En términos visuales, ambas películas emplean una cinematografía rica y estilizada, con un uso deliberado de la iluminación y el color para crear atmósferas sensuales, y sexuales. Cabaret utiliza luces brillantes y sombras contrastantes para capturar la decadencia y el atractivo del club, mientras que «Doble de cuerpo» usa una paleta de colores vibrante y una iluminación dramática para enfatizar el suspense y el voyeurismo.
Además, ambos filmes exploran temas de identidad y percepción. En Cabaret, los personajes se reinventan continuamente dentro del club, adoptando nuevas identidades y roles en un intento de escapar de sus realidades. En Doble de cuerpo, el protagonista se encuentra atrapado en un laberinto de apariencias y engaños, donde nada es lo que parece, y la línea entre realidad y ficción se vuelve borrosa.
De lo nuevo, a lo eterno.
«Doble de Cuerpo» fue innovadora por su combinación de thriller erótico con comentario metatextual sobre el cine. De Palma emplea técnicas visuales audaces, como el uso prolongado de planos secuencia y movimientos de cámara que imitan el punto de vista del protagonista, para sumergir al espectador en la experiencia voyerista.
Podemos claramente ver su influencia en películas como Bajos instintos (Basic Instinct, 1992), dirigida por Paul Verhoeven, esta película sigue la tradición del thriller erótico y también utiliza la sexualidad y el misterio para construir su historia. La influencia de Doble de Cuerpo se puede ver en su enfoque en la manipulación y la percepción. Otro ejemplo podría ser Ojos bien cerrados (Eyes Wide Shut, 1999), dirigida nada más y nada menos que por el genio de Stanley Kubrick, que explora temas de deseo, voyerismo y la fragilidad de la identidad en un entorno urbano, al igual que Doble de Cuerpo. La película de Kubrick también utiliza la meta textualidad y el artificio para comentar sobre la realidad y la ilusión. Y finalmente, la laureada El cisne negro (Black Swan, 2010) de Darren Aronofsky, película que trata sobre la identidad y la duplicidad a través del uso de doppelgängers y espejos, reflejando las preocupaciones de Doble de Cuerpo. Aronofsky explora la fragmentación de la identidad y la dificultad de distinguir entre lo real y lo imaginado, temas que son centrales en la obra de De Palma.
Siempre que se pase por Los Ángeles, llevarse un souvenir.
La película ofrece una reflexión sobre cómo las personas con trastornos mentales o de ansiedad pueden percibir el mundo. Jake, con su claustrofobia y paranoia, representa a los individuos cuya percepción de la realidad está distorsionada por sus miedos y ansiedades. Quizás todes nosotres.
Doble de Cuerpo es una película que desafía y expone las convenciones de Hollywood sobre el cuerpo femenino, la obsesión con lo superficial y el artificio tanto del cine como de la ciudad de Los Ángeles. A través de su narrativa metatextual y su innovador uso de técnicas cinematográficas, De Palma crea una obra que sigue siendo relevante y ha influenciado a numerosas películas contemporáneas.
Es un estudio meticuloso de la paranoia, la obsesión y la construcción de la realidad. Esta obra no solo influenció a cineastas posteriores, sino que también dejó una marca indeleble en la forma en que se perciben y construyen los thrillers psicológicos en el cine moderno. La figura de Jake Scully, con todas sus imperfecciones y tendencias voyeristas, invita a una reflexión sobre la moralidad y la percepción, dejando una pregunta abierta sobre la verdadera naturaleza de la realidad que experimentamos, y cómo la experimentamos, mucho antes de la píldora roja.


