
Si hay zombies, hay video: [REC 2] por Elen Helen

Dirigida nuevamente por Paco Plaza y Jaume Balagueró, los mismos responsables de [REC] vuelven aquí con la continuación inmediatamente posterior al final de [REC]
[REC 2] Arranca con un grupo Geo que está por entrar a un edificio que está tomado por un virus desconocido y en el que los vecinos allí están confinados a una cuarentena. Nuevamente con el punto de vista subjetivo en este caso de los oficiales de policía ingresamos al Edificio Cedimatexsa.
[REC ] se había estrenado en el año 2007 y su trama giraba en torno a un dúo de periodistas Angela Vidal y su camarógrafo que en plena filmación de un documental son atrapados en un brote de un virus mortal en el centro de la ciudad de Barcelona.
Pese a que [ REC] había contado con un presupuesto muy bajo y una proyección internacional limitada, la película fue un éxito tanto en taquilla como en críticas dando origen a franquicia con tres secuelas y hasta una remake americana.
[REC 2 ] se estrenó el 2 de octubre de 2009 en España frente a una gran expectativa debido al éxito de la primera. La misión aquí es entrar al edificio, policías al mando de un «doctor» quien es el encargado de tomar una muestra de sangre para lograr una cura y detener la propagación del virus. Una vez dentro, observamos el mismo escenario donde se desarrolló la primera entrega, pero esta oportunidad completamente desolada pero con el mismo clima asfixiante.
La locación elegida para ambos films es el Edificio Cedimatexsa, está situado en el número 34 de la Rambla de Catalunya en Barcelona y es un personaje más dentro de la narración, contribuye a la sensación de asfixia y de loop infinito. El edificio fue diseñado por el arquitecto Josep Amargós, de estilo gótico y se caracteriza por los largos pasillos con el suelo de parqué antiguo, los recargados techos de yeso y las paredes empapeladas que hacen del espacio un sitio sofocante.
Es, en este contexto donde vecinos, periodistas, cuerpo de bomberos,policías y espectadores, todos somos y estamos cautivos de la situación. Esta segunda parte incorpora el componente religioso, el virus altamente contagioso tiene un origen demoníaco. El virus se transmite por sangre o fluidos e invade de una agresividad exacerbada a quienes son poseídos por tal microorganismo. La explicación sobrenatural es aquí desarrollada y nos enteramos que la paciente cero es la «Niña medeiros». Es en este punto donde empieza a desmenuzar la historia. Y tanto los integrantes del grupo Geo como espectadores somos testigos de lo que se convierte en la sorpresa del film.
Ya en el corazón de la narración, y como una clásica película de terror que se precie tiene un monstruo a la altura de la circunstancia y tal es el caso de la Niña Medeiros quien era originalmente una chica portuguesa llamada Tristana Medeiros Da Souza, que vivía en un convento y trabajaba como cocinera. Tristana fue violada por un grupo de sacerdotes y fue encontrada por monjas, que para salvar su alma la ataron a una cama e intentaron un exorcismo. Sin embargo, Tristana se despertó, reaccionó violentamente y mató a las monjas. La poseída Tristana se mantuvo controlada con sedantes y atada a un crucifijo, hasta que el Vaticano se hizo cargo del caso para realizar experimentos y en un profundo hermetismo la niña fue reportada como desaparecida.
La Niña Medeiros se convirtió en una figura deformada y ciega, encerrada en la oscuridad, hasta que encontró una salida cuando Ángela y Pablo entraron en el ático. La Niña Medeiros muestra agresividad, violencia y rapidez extrema. Es inevitable mencionar que la película ya desde [REC] se convierte en un film de zombies, este género ha pasado por muchas reformulaciones y esta es una de ellas, y en este film con una vuelta de tuerca más llamativa aún, los zombies son personas infectadas por un virus, convertidos en zombies poseídos por el diablo que pueden ser contenidos con un padre nuestro o un crucifijo.
El film presenta una subtrama en la que tres adolescentes, un bombero y un vecino entran por las alcantarillas, cuando personajes principales y estos nuevos se encuentran nos acercamos a los minutos finales de la película. Este cruce suma caos, humor y más tragedia a la historia. En [ REC 2] una vez más Plaza y Balagueró nos llevan de la mano de la técnica del found footage. El punto de vista subjetivo y extenuante por momentos, de lo que hoy ya sabemos se convirtió en una saga de cuatro entregas. Muchas miradas, muchos ángulos y puntos de vista no es garantía de una mejor visión, ni de mayor calidad, lejos del impacto y la novedad de la primera película [REC 2] no decepciona, pero si abunda en explicaciones y se vuelve repetitiva por momentos. De igual manera que [ REC] se sirve de la técnica del falso documental o found footage. El término «metraje encontrado» se refiere a una técnica cinematográfica utilizada en una serie de películas que se presentan ficticiamente como una colección o secuencia de metraje «real».
Esta táctica visual de falsificación de la realidad encontró un caldo de cultivo excepcional en el terror y acabó formando una categoría sub genérica distinta dentro de él. Teniendo como máximo exponente The Blair Witch Project del año 1999.
La técnica del metraje encontrado imita los marcadores visuales de los medios de comunicación no ficticios (es decir, vídeos caseros, grabaciones de seguridad, documentales, reportajes, etc.), aspirando a dar una impresión de «autenticidad» a su audiencia.
Y si algo tiene de notable y distinto [REC 2] dentro de la saga es la preponderancia del uso de los dispositivos formales y su utilización dentro de la diégesis, al punto de convertirse el corazón del film. Esta estética nos permite a su vez jugar con el fotograma cinematográfico poniendo en escena un código común, que bien puede ser, una cámara, la cámara del celular o webcam que nos hace parte de un juego cuasi familiar.
Los temblorosos movimientos de cámara en mano y la articulación con el sonido, que puede pasar de estridente a cero, sólo subrayan el pacto con el espectador sin significar una falla del film. La película no escasea en sangre, sobresaltos y juegos con el claroscuro expresionista por los pasillos del Edificio Cedimatexa.
Dentro de la diegesis también los directores apelan a reforzar el juego con la tecnología, en una escena luego de un fundido a negro observamos como la cámara se va quedando sin batería, hecho que agrega a un más dramatismo.La visión nocturna es un componente crucial hacia el desenlance, ya que permite ver cosas que con la luz natural no están o «no se ven «. Finalmente, a una hora 13 minutos de comenzado el film vemos cómo suena el celular del «doctor» entregando de esta forma la ubicación del personaje y consumando su final.
El uso de las últimas tecnologías, tanto en el estilo de filmación, como técnica de montaje representa un gran porcentaje de la película y atraviesa todo el film, que hace reflexión y más reflexión sobre el artificio del producto audiovisual y del cine en particular. Es bien sabido que tanto la comedia como el cine de terror, son géneros que permean miedos, cuestiones existenciales y hasta críticas políticas.
[ REC] y [ REC 2] no escapan a esta idea ya que, en todo el desarrollo de ambos films, observamos una idea que peregrina en su evolución, y es el miedo al aislamiento, al confinamiento. La amenaza real de contagio y cómo cura el encierro es el miedo mayor de las sociedades modernas. Idea que presenta en sí misma una contradicción ya que el individualismo y la falta de contacto propio del momento histórico que habitamos es un espacio común. El film se coloca, así como premonitorio en una puesta en escena exacerbada del pavor que viviríamos una década después con la pandemia del COVID en el año 2020.



