
Tres biopics musicales sobre cantantes que están vivos Por Camila Arjemi Alvarez

Rocketman (2019)
A través de sus canciones, conocemos la vida de Reginald Dwight, un niño prodigio del piano que, con el tiempo, se transforma en una de las estrellas más icónicas de la música: Elton John. El título de la película hace referencia a uno de sus temas más conocidos: Rocketman (2019) que narra la historia de un astronauta que viaja al espacio, dejando atrás a su familia para cumplir su sueño, una metáfora de la propia vida del cantante. A diferencia de otras biografías musicales convencionales, adopta un enfoque de fantasía y surrealismo para reflejar las emociones y la imaginación de Elton, creando un viaje visual único que fusiona recuerdos del pasado y presente, ofreciendo una visión más dinámica y emocional de su vida. El director Dexter Fletcher se distingue por un estilo visual que refleja la personalidad excéntrica y colorida de Elton, llevando al espectador a través de una montaña rusa de emociones, las cuales se entrelazan con sus canciones más icónicas.. Taron Egerton ofrece una actuación destacada, no solo interpretando a Elton con una intensidad emocional, sino también canta todas las canciones, lo que le otorga una autenticidad única al personaje. Rocketman refleja de manera directa el ascenso y descenso de un artista, su evolución y sus luchas internas, dejando un mensaje importante de resiliencia, autoaceptación y la importancia de ser fiel a uno mismo.
Un completo desconocido (A Complete Unknown, 2024)
La película combina hechos reales con elementos dramatizados para ofrecer una visión fresca y única del legendario Bob Dylan. La historia comienza cuando un joven Dylan llega a Nueva York con el sueño de conocer a su ídolo musical Woody Guthrie, quien está internado debido a una enfermedad terminal. Durante su visita, lo impresiona a Guthrie y a Pete Seeger interpretando una canción compuesta en su honor. El director tiene una habilidad única para retratar figuras complejas en momentos cruciales de sus vidas y captura la esencia de la lucha interna de Dylan, su deseo de reinventarse y las tensiones que surgieron por su decisión de alejarse del folk tradicional, un cambio que lo llevaría a desafiar las expectativas y a experimentar con sonidos eléctricos que desatarían controversia. Además, profundiza en su relación con otros artistas clave de la época cuyas influencias y amistades jugaron un papel fundamental en su evolución artística. Timothée Chalamet se destaca por su habilidad para capturar la energía y el espíritu rebelde del cantante, también por su capacidad para transmitir la vulnerabilidad y la incertidumbre de un joven que busca evolucionar en un mundo musical que rápidamente cambia a su alrededor. Un completo desconocido es una exploración profunda de la transformación personal y artística de uno de los músicos más influyentes de la historia.
Better Man: La historia de Robbie Williams (Better Man, 2024)
Es una invitación a descubrir una biografía musical única, que se aleja de todo lo conocido. Desde el primer momento, escuchamos la voz de Robbie Williams, quien narra su propia historia, pero con una particularidad: su personaje está representado por un mono antropomórfico generado por CGI, lo que le da un giro original y simbólico a su relato. Esta elección visual refleja su percepción de «sentirse menos evolucionado» que los demás, explorando sus luchas internas, sus momentos de gloria y sus esfuerzos constantes por encontrar el equilibrio entre su vida personal y profesional. Bajo la dirección de Michael Gracey, se presenta una visión profunda y emocional de la vida de Robbie Williams, desde su infancia difícil, su paso por la boyband Take That, hasta su exitosa carrera como solista. A largo de esta travesía las canciones más emblemáticas, como “She’s the One”, “Angels” y “Let Me Entertain You”, son reinterpretadas de una forma diferente para adaptarse perfectamente a la narrativa de la historia y permite que cada tema adquiera un nuevo significado. Better Man, una de las canciones más conocidas de Robbie Williams lanzada en el 2000 como parte de su álbum “Sing When You’re Winning”, se convierte en el título de la película, simbolizando el deseo del cantante de transformarse en una mejor versión de sí mismo.



